Se debeló el misterio sobre qué hará la CGT la semana que viene, cuando inicie el debate de la reforma laboral. El encuentro de este viernes resolvió convocar a una movilización al Congreso Nacional el próximo miércoles 11 de febrero en rechazo al proyecto del oficialismo, una protesta que se realizará sin paro nacional, aunque la central obrera no descarta medidas de fuerza más duras en los próximos días. De esta forma, la conducción de la central obrera fijó postura, en medio de las presiones para que acompañe las postras más combativas que hicieron varios espacios como el Frente de Sindicatos Unidos.
La decisión de la marcha sin paro se tomó tras una extensa reunión del Consejo Directivo, que se desarrolló hoy viernes y contó con la participación de dirigentes de todos los sectores gremiales. Finalizado el encuentro, la conducción cegetista brindó una conferencia de prensa para oficializar la convocatoria. El encargado de anunciar la resolución fue el triunviro de la CGT Jorge Sola, quien confirmó que la central obrera concentrará a partir de las 15 horas en la Plaza de los Dos Congresos, en una movilización que comenzará desde el mediodía y se espera que sea “multitudinaria y contundente”.
“Rechazamos este proyecto de reforma laboral”, sostuvo Sola, al tiempo que remarcó que la reunión del Consejo Directivo tuvo una “presencia multitudinaria de todos los gremios”, lo que refleja el nivel de preocupación que genera la iniciativa oficial en el movimiento obrero. Según confirmaron fuentes sindicales, durante el encuentro se debatieron cuatro alternativas: solo movilización, paro con movilización, paro al mediodía y marcha y paro general por 48 horas con movilización.
Posturas
Los sectores más dialoguistas impulsaron la primera opción, mientras que los espacios más duros reclamaron un paro general de 48 horas. Finalmente, se impuso la postura de marchar sin paro, al ser “la que más adhesiones reunía” dentro del Consejo Directivo. No obstante, desde la CGT dejaron abierta la posibilidad de convocar a un paro la semana siguiente, cuando el proyecto de reforma laboral llegue a la Cámara de Diputados, tras su eventual aprobación en el Senado.
Durante la conferencia, Sola envió un mensaje directo a los legisladores: “Los senadores tendrán que defender en el Parlamento el compromiso de los trabajadores a los que representan”, lanzó, en un claro desafío político en la previa del debate en la cámara alta. Además, confirmó que la protesta no se limitará a la Ciudad de Buenos Aires. En distintas provincias del interior, la CGT impulsará movilizaciones frente a las gobernaciones, como parte de una estrategia federal para rechazar la reforma.
Repercusiones
La CGT fue la última en definir postura ante la reforma laboral y su tratamientos. Antes, las dos centrales de la CTA anunciaron un plan de lucha propio, con medidas y un paro para la próxima semana. La CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores confirmaron acciones de difusión en estaciones de trenes de la Ciudad y el conurbano bonaerense, movilizaciones en Rosario y Córdoba, y paro con movilización para el 11 de febrero.
Tras la reunión habló Andrés Rodríguez, secretario general de Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN), quien prometió que "el miércoles habrá una movilización masiva de los trabajadores para respaldar a los legisladores que están acompañando la posición sindical y criticar a aquellos que quieren aprobar este proyecto". "Esta lucha no termina porque después del Senado, tiene que ir a Diputados. Si se llega a aprobar esta Ley en general, esperamos que en el tratamiento de artículo por artículo haya muchas modificaciones que respeten los derechos del movimiento sindical", agregó el titular de UPCN, quién además indicó que la estrategia es la de "prácticamente neutralizar todo aquel artículo que atente contra los derechos del trabajo".