Los diversos informes alertan sobre la destrucción de puestos de trabajo en la primera parte de la gestión libertaria, y la gran mayoría coincide que esta es la cara más dura de un modelo económico que consolida el ajuste a costa del tejido social y productivo del país. La situación del mercado laboral es el indicador más alarmante: desde el inicio del mandato de Javier Milei se perdieron casi 320 mil empleos formales, según el informe de coyuntura de enero de 2026 elaborado por el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
El análisis desarrollado por los investigadores Diego Kofman, Lavih Abraham, Marco Kofman, Natalia Pérez Barreda y Sergio Arelovich revela que la destrucción del empleo formal y el endeudamiento de las familias se convirtieron en las dos caras de una misma moneda. Los investigadores repasan una cifra que ilustra una sangría constante: se destruyen 462 puestos de trabajo cada día, lo que equivale a la pérdida de un empleo cada tres minutos. Esta destrucción ensaña su impacto en el sector privado, con más de 194 mil bajas, seguido por el sector público con 96 mil y el ámbito de las casas particulares con 29 mil despidos acumulados.
Este fenómeno responde a una “crisis histórica para la industria”, donde sectores como la metalmecánica y la automotriz registran caídas superiores al 20 por ciento, asfixiados por el desplome del consumo y el reemplazo de producción nacional por importaciones, que alcanzaron un récord absoluto en 2025.
Caída de los ingresos
Este escenario se combina con una caída vertical de los ingresos. El salario real en el sector público retrocedió 20 por ciento respecto a 2023, lo que representa una pérdida acumulada promedio de 10 millones de pesos por cada trabajador estatal. El sector privado no ha quedado exento, con una caída real del 6 por ciento y una pérdida de casi 2 millones de pesos por trabajador. Si se suma que el poder de compra de las jubilaciones es hoy un 23 por ciento menor —llegando al 28 por ciento de pérdida en las mínimas—, el resultado es una transferencia masiva de ingresos desde los asalariados hacia otros sectores, calculada por los autores del informe en 67,2 billones de pesos.
Finalmente, el informe destaca que este modelo sobrevive mediante un fuerte incremento de la deuda pública y privada para financiar la fuga de excedentes, mientras el Estado “ahorró” 107,7 billones de pesos mediante recortes brutales en obra pública, jubilaciones y educación. El análisis de los investigadores de MATE concluye que, mientras se desplazan las actividades generadoras de valor agregado, se consolida un esquema de “negocio financiero y reprimarización” que no logra cerrar sin auxilio externo constante.
Empleo público
En tanto, el informe de “Dotación del personal” publicado por el INDEC confirmó que en noviembre de 2023, justo antes de la asunción del actual presidente, había 338.392 empleados estatales activos en el país. Dos años más tarde, en diciembre de 2025, el número ya había descendido a 280.120 trabajadores. De ahí surge una diferencia negativa de 58.272 trabajadores (el INDEC no incluye en el cálculo al personal militar y de seguridad). Del total de puestos registrados, la Administración Pública Nacional concentró 190.936 empleados, con un retroceso del 7,1 por ciento respecto de diciembre de 2024. En tanto, las empresas y sociedades del Estado contabilizaron 89.184 trabajadores, lo que implicó una disminución del 7,4 por ciento interanual.
Dentro de la administración pública, el mayor recorte se observó en la administración centralizada, que registró una caída del 10,5 por ciento interanual y cerró el año con 38.940 agentes. Por su parte, la administración descentralizada alcanzó 116.222 empleados, con una baja del 6,4 por ciento, mientras que la administración desconcentrada sumó 21.733 trabajadores (-6,0 por ciento). Los otros entes totalizaron 14.041 empleados, con una reducción del 4,4 por ciento. El informe oficial precisó además que nueve entidades no informaron su dotación correspondiente a diciembre, por lo que el INDEC debió imputar de manera transitoria 1.407 puestos, equivalentes al 0,5por ciento del total relevado. El organismo aclaró que estas cifras podrían ser ajustadas en futuras publicaciones, una vez completada la información faltante.