Desde que asumió Milei cerraron alrededor de 300 sucursales bancarias por la alta morosidad

En 2023, en el país, había 4414 locales del sector en el país, pero en 2025 quedaron en pie 413. Santander fue la entidad privada que mayor ajuste y recorte de personal realizó. La Bancaria manifestó su preocupación.
 

Miércoles, 25 de marzo de 2026 16:23

Desde 2023, distintas entidades bancarias tomaron la decisión de reducir personal y achicar gastos, por lo que cerraron alrededor de 300 sucursales, debido al máximo nivel de morosidad registrado en las últimas dos décadas y a la creciente digitalización.

En el año que asumió Javier Milei en la Presidencia de la Nación, había 4414 establecimientos; en 2024, 4336; y en 2025, 4131, lo que demuestra que en total 283 bancos bajaron sus persianas.

La falta de pago de los compromisos por parte de los clientes es una de las razones principales. Precisamente, la fracción de argentinos que dejaron de abonar sus créditos bancarios o el resumen de sus tarjetas trepó al 10,3%. Un año antes, esa cifra era de solo el 2,67%. En cuanto a los préstamos personales, la incobrabilidad llegó al 13,2%.

En cuanto al avance de la tecnología, se informó que alrededor del 90% de las operaciones se concretan a través de canales digitales, lo que  evidencia una disminución en la atención presencial. Asimismo,  las entidades redirigen sus inversiones hacia el desarrollo tecnológico y, en paralelo, expanden esquemas alternativos como las corresponsalías, que actúan como espacios de atención presencial bajo acuerdos comerciales para garantizar servicios básicos.


Santander, un ejemplo emblemático

El caso del Banco Santader es emblemático, ya que cerró decenas de sucursales en los últimos meses. Por eso, el secretariado de la Asociación Bancaria (AB) se declaró en estado de alerta y movilización por  "los recientes procesos de achiques, despidos y cierres de sucursales efectuados por distintas entidades bancarias". En tanto, la organización gremial avisó el año pasado que la firma tiene un plan de ajuste que busca la liquidación de unas 40 sucursales.


Mediante un comunicado firmado por el secretario General, Sergio Palazzo y de Prensa, Claudio Bustelo , La Bancaria consideró que “resulta preocupante la inusitada presión y violencia con la cual han llevado adelante este tipo de maniobras, que incluyen situaciones de represión u operativos policiales, como fue el modus operandi implementado por el grupo Esquenazi, y el brutal uso de la fuerza por parte de la policía de la provincia de Tucumán, en caso del Banco Patagonia".

Posteriormente, manifestó su oposición al  “ajuste que pretenden imponer los bancos", al tiempo que recalcó que "defenderemos hasta las últimas consecuencias cada puesto de trabajo y la dignidad de cada trabajador y trabajadora, tomando las acciones que sean necesarias en todos los bancos que correspondan".

Todo este contexto, hace que la discusión con las patronales por las paritarias del sector tenga otra temperatura. En ese marco, La Bancaria anunció una reunión para el 31 de marzo, donde "los cuerpos orgánicos del Sindicato determinarán los pasos a seguir y facultará a tomar las acciones gremiales correspondientes, en aquellas instituciones bancarias que continúen con esta política de persecución, aprietes, hostigamiento y cierres de sucursales, con las consecuentes pérdidas de puestos de trabajo".

El recorte en números

La citada firma financiera fue la que tuvo la motosierra más afilada para podar profundamente su red física entre las principales entidades privadas del país. Pasó de operar cerca de 395 sucursales en 2022 a aproximadamente 297 hacia fines de 2025. Es decir, eliminó casi 100 puntos de atención en poco más de dos años, lo que representa una contracción superior al 25%. 

En tanto, los responsables de la compañía le bajaron el ton a las críticas del sindicato e indicaron que los cierres se realizaron con la debida anticipación a empleados y clientes. A la vez, argumentaron que la tendencia responde a la transformación del comportamiento de los usuarios.

Además, las fusiones entre entidades, como en los casos de Galicia/HSBC y Macro/Itaú también derivaron en el cierre de algunas sucursales.

Santander agrega que más del 90% de las transacciones ya se realizan a través de canales digitales. La asistencia presencial a sucursales, según datos internos difundidos por la entidad, cayó alrededor de 30% interanual. Además, más del 60% de los nuevos clientes se incorpora hoy de manera completamente online. El mensaje del banco es que la red física dejó de ser el eje del negocio. 

En términos de estrategia global, la filial argentina replica una tendencia que el grupo Santander viene aplicando en distintos mercados.

Si bien no alcanzaron el mismo nivel de recorte de Santander, Macro redujo oficinas, aunque en gran medida por la integración de Itaú, lo que generó superposición territorial; en tanto, BBVA mostró una disminución más moderada de locales y, en algunos períodos, incluso registró una leve expansión de personal.  Finalmente, el Grupo Financiero Galicia, tras absorber la operación local de HSBC, incrementó su red respecto del año anterior.


 

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