Ante una amenaza tan contundente como la que el ajuste libertaria posa sobre la educación pública, la respuesta de la comunidad estuvo a la altura. Como se esperaba, una verdadera multitud se movilizó en todo el país, para reclamar al gobierno de Javier Milei que cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, y con ello que se garanticen los recursos tanto para mejorar los deteriorados salarios de sus trabajadores y el normal funcionamiento de las casa de estudio. El llamado a defender un estandarte de la sociedad argentina, por cuarta vez desde que comenzó la gestión de La Libertad Avanza, fue contundente, y esta vez la presencia de otros sectores –como las tres centrales overas y buena parte de los bloques opositores –le dio volumen. De la misma manera que la marcha en CABA estuvo a la altura de lo esperado, la respuesta del gobierno, acusando de “opositores” y “politizar” el reclamo”, fue la esperada. Como si nada pudiera cambiar la realidad que se vive. Pero estudiantes, gremios y rectores confían que se puede avanzar en este contexto. Por eso la contundencia de la jornada, en un contexto extremo: Según la dirigencia, cada vez más docentes y nodocentes están bajo la línea de la pobreza. Además, en este contexto, comienza a peligrar el normal desarrollo de clases, generando incertidumbre respecto al futuro cercano.
La multitudinaria marcha marcó un nuevo intento de frenar el ajuste libertario, que a esta altura se ensaña con la educación superior. En la previa a la cuarta marcha, se conocieron datos de un nuevo recorte al Presupuesto 2026, que caldearon los ánimos. Por eso la mayoría de las voces, en especial desde el ámbito sindical, hablaron de una “protesta anti Milei” directamente, expresando el malestar que genera la falta de cumplimiento de una ley dos veces ratificada por el Congreso, y la falta de diálogo para buscar una salida.
Los carteles y las pancartas apuntaron a esa actitud del presidente, y tomaron al jefe de Gabinete Manuel Adorni, envuelto en una fuerte polémica por las propiedades y gastos que florecen, como objetivos de los reclamos. “La movilización de hoy demuestra que la universidad pública no está sola. En cada provincia, en cada plaza, en cada universidad… el pueblo argentino, una vez más, salió a defender una de sus conquistas más importantes”, expresó Daniel Ricci, titular de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN). La columna del Frente Sindical de las Universidades Nacionales, que integra este y otros gremios, contó con la presencia de la dirigencia de la CGT, de representantes de las dos fracciones CTA, legisladores nacionales, referentes del peronismo y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien acompañó la movilización “en apoyo a la universidad pública”.
“Masiva y plural” fue la definición usada por FEDUN para hablar de la marcha en la Ciudad de Buenos Aires, que se repicó en todo el país. En las plazas de las principales ciudades del territorio nacional se dieron protestas similares, lo que confirman los dichos del gremio.
La presencia de gremios de todas las actividades, como se acordó en una cumbre la semana pasada, además de grupos de jubilados, ex combatientes y hasta movimientos sociales, destaca el carácter masivo de la protesta. Los trabajadores de las universidades se movilizaron, porque sufren el congelamiento de sus ingresos, como pasa desde que asumió Milei.
Por eso los integrantes de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) dijeron presente en la jornada. “Estamos ante un gobierno que no solamente no quiere cumplir la ley, sino que desafiaba a los demás poderes a que no lo hagan“, dijo el titular de esa entidad gremial, Walter Merkis, en la previa a la protesta. Para el dirigente, la universidad pública representa el principal canal de “ascenso social” para la juventud y es vista por las familias argentinas como “la única salida” ante el contexto actual.
Testimonios
Desde incluso antes del mediodía, las columnas se fueron acercando de forma individual, y luego se unieron en una maraña de banderas y consignas, y cerraron como el acto en un tradicional canto: “Universidad de los trabajadores, y al que no le gusta se jode, se jode”. Los estudiantes fueron los primeros en llegar a las inmediaciones de la plaza, con su preocupación a cuestas por el dramático momento que vive la universidad, y el peligro real de que puedan perder el año. “Hoy vemos menos comisiones, menos opciones para cursar, porque además faltan docentes”, dijo Néstor, un estudiante de Farmacias de la UBA, que además trabaja en una cátedra. “No quiere terminar de Uber”, se lamentó. Su testimonio coincide con los dichos del decano de esa facultad, Pablo Evelson, quien en un móvil de televisión afirmó que “ya son más de 200” la suma de docentes que renunciaron a dar clases entre los años 2024, 2025 y lo que va de 2026. “El problema no es solo el número crudo, sino los años de formación que tenían esos docentes”, remarcó. En este caso, estudiantes y autoridades coinciden en su preocupación.
En la marcha se vio como la solidaridad entre los trabajadores y los estudiantes es uno de los motores de la protesta, y de las explicaciones sobre la masividad de esta y otras marchas. “Los sueldos son muy bajos, los de los docentes y los empelados. Pero siguen trabajando, por eso estamos acá, para pedir salarios dignos para ellos”, recalcó una estudiante de la FADU (Facultad de Arquitectura), que junto a sus compañeros enarbolaba una bandera con una consigna clara: “Milei cumplí la ley”.
De a poco, los reclamos fueron pasando por la defensa de la universidad hasta abarcar un gran número de cuestiones, incluyendo la crisis laboral que avanza, y la amenaza latente de un mayor desempleo. “Esto tiene que ser una marcha opositora”, sostuvo Carlos de Feo, ex titula de CONADU, presente en la jornada. “Como ocurrió en 2018, cuando los universitarios nos movilizamos contra el modelo de Mauricio Macri, hoy lo hacemos contra este gobierno. Tenemos que cambiar el rumbo”, agregó.
Los discursos
El acto central mostró la unidad de gremios y el resto de la comunidad educativa, y en el crepúsculo de otra jornada histórica, se dejó constancia de la necesidad de sostener un sistema que entre otras cosas garantiza la movilidad social ascendente.
Los miembros de la Federación Universitaria Argentina (FUA) fueron los encargados de leer el documento en el que afirmaron que el poder adquisitivo de las partidas correspondientes a los Gastos de Funcionamiento de las Universidades “no ha superado, en ninguno de los meses de la gestión del presidente Javier Milei, el 64 por ciento del que tenía en enero de 2023”. “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario 27.795 sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario, es el contrato social que nos mantiene libres y en un estado de derecho”, destacó el documento consensuado por la organización.
En la misma línea, indicaron que desde diciembre de 2023 "se ha perdido el equivalente a casi 9 meses de transferencias"; asimismo, manifestaron que la crisis que atraviesan las universidades "no es solo presupuestaria", porque como ciudadanos "deben denunciar con dolor y firmeza" la "ruptura del acuerdo democrático" de la división de poderes que tenemos en la nación.
Para finalizar, expresaron que la universidad pública y el sistema público de investigación, "son factores fundamentales de la economía del país" y, además, funcionan como recursos estratégicos para que la industria nacional pueda "competir en el mundo" y "generar puestos de trabajo con derechos, y ambientalmente sustentables": "Todo proyecto de país necesita una universidad de excelencia que aporte desde la soberanía científica, tecnológica y de las artes a su desarrollo", añadieron.
"No permitamos que los pilares de nuestras universidades trabajadores docentes, nodocentes, investigadores y estudiantes sean expulsados del sistema. Si hoy no defendemos a nuestras universidades, el futuro de prosperidad para el País será solo un sueño. Es aquí y ahora. La universidad pública se defiende. Por más y mejor educación pública y ciencia", concluyeron.