Con un acto realizado en San Juan, la semana pasada el gobierno nacional presentó la denominada Mesa Federal Minera, una iniciativa que busca en palabras de funcionarios poner en marcha la “articulación público-privada” en el sector, para convertir a la Argentina en “una potencia minera regional”. Con la participación de seis gobernadores, el punto de partida de este instrumento lo hizo nada menos que Karina Milei, secretaria General de la Presidencia y hermana del presidente, quien no estuvo en el acto porque se encontraba de viaje. La importancia del evento no sólo estuvo marcado por la presencia de la mujer fuerte de la gestión libertaria, sino porque la minería es el “caballito de batalla” del gobierno, uno de los pocos rubros que exhibe buenos números en materia de actividad, a partir de la puesta en marcha del RIGI, que promete inversiones por unos 40 mil millones de dólares. A esta semana se sentaron las cámaras empresariales, pero sorpresivamente no hubo presencia de los trabajadores. Esto generó críticas del sector sindical, que pidió ser parte de las discusiones, y marcó que se necesita una minería “con fuerte conciencia nacional” para lograr un desarrollo de peso, para no volverse un modelo extractivista.
La Mesa Federal Minera se presentó en la inauguración de la Expo San Juan Minera 2026, y según sus promotores surge como una evolución superadora de la Mesa del Cobre y la Mesa del Litio. La misma busca establecer “un ecosistema que garantice la viabilidad técnica y financiera de proyectos que hoy representan una cartera de inversión proyectada superior a los 40 mil millones de dólares”. Pero la ausencia de los trabajadores y referentes de las comunidades donde se harán esas inversiones ponen en duda su eficacia.
Así lo dijo Marcelo Mena, titular del Sindicato Jerárquico Minero (ASIJEMIN), que puso reparos en el impacto de esta propuesta oficial. “Nosotros no fuimos invitados, ningún trabajador fue invitado, en el debate de esta mesa estuvieron las empresas a través de las cámaras, además de los gobiernos provinciales y los proveedores”, confirmó el dirigente, en diálogo con Data Gremial. Mena recalcó que esta mesa “entendemos que es algo para el sector empresarial importante, a ellos les va a servir. Pero nosotros tenemos nuestras críticas”.
Entre estas críticas, agregó el referente gremial, se destacó que “si no están invitados a debatir las comunidades, los trabajadores, todo el entramado que compone el sector minero, independientemente que hablan de inversiones, terminas perdiendo la licencia social, perdés el enfoque y terminás haciendo un enclave económico netamente estractivista, el modelo del Congo Belga del Rey Leopoldo”.
En particular, el nuevo bloque que se presentó en San Juan funcionará como el ámbito de “planificación donde se definan las obras de transporte de energía necesarias para abastecer las operaciones mineras, integrando estas necesidades al Sistema Argentino de Interconexión (SADI)”. Este enfoque pretende que “las pymes locales se certifiquen bajo estándares globales para proveer soluciones de ingeniería, software y mantenimiento especializado, materiales, estructuras, construcción y decenas de rubros que demanda un proyecto, a tono con lo que sucede en otra actividad afín como la producción de gas y petróleo”.
Propuesta
Desde el ASIJEMIN ratificaron que sus reparos son parte de un proyecto propio donde busca potenciar al sector. “Nosotros queremos una minería con desarrollo, entendemos que la actividad es un negocio, pero no permitimos que no haya desarrollo”, afirmó Mena. Por eso estas mesas son importantes “si son colectivas, hasta ahora hicieron todo a espaldas de los trabajadores y las comunidades, y la minería se debe desarrollar con todos”.
Es que para el dirigente sindical, lo que realmente generan riqueza en la actividad minera “son los trabajadores, si no desarrollamos nuestras pymes, nuestra cadena de valor, si no pensamos en una minería nacional con un fuerte desarrollo de la industria nacional, termina siendo un negocio muy corto y para unos muy pocos”. “Los pueblos del interior necesitan muchas pymes, muchos proveedores, mucha infraestructura, y eso se hace con un trabajo colectivo”, insistió.
Desde la mesa habla de fomentar los megaproyectos, como los de cobre y litio, además de las pequeñas y medianas empresas. En tanto, la inclusión de provincias de perfil industrial como Córdoba y Santa Fe dentro de este esquema federal “responde a una lógica de integración de la cadena de valor”. “Creemos que estas mesas se tienen que dar, pero los trabajadores y las comunidades deben tener su participación”, dijo Mena.
“Nuestro enfoque es muy importante, convivimos con los pueblos y las ciudades, sabemos qué pasa dentro de los lugares donde trabajamos y vivimos, compartimos eso cuando mandamos a nuestro hijo a la escuela o comprando en los pueblos”, destacó. Para Mena, “no podemos vivir de espaldas a la realidad, que en este caso son las comunidades y los territorios”. “Estamos convencidos que la minería genere mucho desarrollo, que impulse la industria nacional pero debe ser con un sentido netamente social, comprometido con la Nación, y así pueda hermanar a todos los trabajadores”, concluyó.
Presentación
La presentación de la Mesa Federal Minera tuvo lugar la semana pasada, en un acto encabezado por la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien representó al presidente, que estaba de viaje. Además, estuvieron muchos gobernadores, como Raúl Jalil (Catamarca), Martín Llaryora (Córdoba), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), junto a ministros nacionales, legisladores y referentes empresariales del sector. Allí se explicó que la Mesa Federal Minera es un “espacio formal de coordinación entre el Estado nacional, los gobiernos provinciales y el sector privado, orientado a promover y facilitar inversiones en la industria minera, con foco especial en cobre y litio”. Uno de los ejes centrales del encuentro fue el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), que concentra actualmente proyectos mineros por un total de 42 mil millones de dólares. De ese universo, seis proyectos ya recibieron aprobación, con inversiones comprometidas que superan los 7.188 millones de dólares.
Durante la cumbre, Karina Milei insistió con la importancia de estas propuestas. “Chile, que tiene la misma cordillera y los mismos recursos que nosotros, exportaba en 2023 más de 50 mil millones de dólares. La Argentina, en comparación, exportaba apenas 4 mil millones de dólares, es decir, 12 veces menos”, dijo la funcionaria. A diferencia del ministro de Modernización, Federico Sturzenegger, -que hace unos meses aseguró "los argentinos somos pelotudos"-, la funcionaria atribuyó esa brecha a "impericia o cuestiones ideológicas de gobiernos pasados" y presentó la nueva mesa como el mecanismo institucional para revertir décadas de oportunidades perdidas. En tanto, el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, sintetizó el momento del sector: "En los últimos años la Argentina logró tres hitos que posibilitaron que la minería se encuentre en un momento bisagra para su desarrollo: ordenamiento macroeconómico, la puesta en marcha del RIGI y la modificación de la Ley de Glaciares". La modificación de la Ley de Glaciares fue otro de los instrumentos destacados durante el lanzamiento.
Según las estimaciones presentadas en el encuentro, en el marco de esa normativa las exportaciones mineras podrían alcanzar los 20 mil millones de dólares hacia 2035, más que cuadruplicando los valores actuales. Cacciola remarcó que ese escenario "generó un contexto ideal para la llegada de inversiones y nuevos proyectos", aunque subrayó que el próximo desafío es concreto: "Ahora es tiempo de la gente y del empleo".