En el marco de un fuerte proceso de desregulación del sector, el gobierno nacional cambió el reglamento para los descansos y otras condiciones laborales de los pilotos, algo que fue rechazado por la representación sindical. Esta semana, un fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo decidió suspender los efectos del decreto oficial, ante el peligro de “fatiga operacional”. Se trata del decreto 378/25, una norma que modificaba los tiempos de servicio, vuelo y descanso de las tripulaciones de aeronaves. La justicia hizo lugar a la medida cautelar, presentada por la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), y estará vigente hasta que se dicte una sentencia definitiva sobre el fondo del conflicto.
El fallo judicial reconoce que existen elementos suficientes para considerar que los cambios impulsados por el Ejecutivo podrían impactar negativamente “en la fatiga operacional de los pilotos y, en consecuencia, en la seguridad aérea”. Los camaristas hicieron hincapié en un punto central planteado por el gremio: la ausencia de participación y consulta previa a todos los sectores involucrados en una materia que el propio Estado había calificado como “extremadamente sensible”, vinculada a la investigación médico-aeronáutica y la seguridad operacional.
Además, la Justicia recordó que derechos como el descanso, la jornada limitada y la protección de la integridad física de los trabajadores poseen tutela constitucional y supralegal. En materia aeronáutica, subrayaron los jueces, no es necesario esperar a que ocurra un daño para actuar de manera preventiva.
Paso importante
Desde APLA celebraron la resolución y la consideraron un “paso muy importante” que ratifica la legitimidad de su reclamo. “La seguridad operacional no puede flexibilizarse en función de objetivos económicos o de eficiencia”, señaló la entidad a través de un comunicado. “Defender condiciones adecuadas de descanso no es defender privilegios. Es defender estándares profesionales, proteger a las tripulaciones, cuidar a los pasajeros y preservar la integridad de todo el sistema aeronáutico”, se agregó desde el gremio que lidera Pablo Biró.
La organización gremial instó a las empresas a “aplicar de manera estricta” el decreto anterior al 378/25 para la programación de tripulaciones, y pidió a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que proceda con la inmediata fiscalización de su cumplimiento. “Desde APLA seguiremos utilizando todas las herramientas institucionales, gremiales, técnicas y judiciales necesarias para defender una aviación segura, profesional y sustentable”, concluyó la comisión directiva del sindicato.
Antecedentes
El decreto 378/25 había sido dictado por el Poder Ejecutivo a comienzos de 2025, en el marco de una política más amplia de desregulación del transporte aéreo. Según explicó el gobierno al momento de su publicación, la norma buscaba “modernizar” los parámetros de operación, alineándolos con estándares internacionales y otorgando mayor flexibilidad a las empresas para optimizar la utilización de flotas y tripulaciones.
En la práctica, el decreto introdujo cambios en los límites máximos de horas de servicio, en los descansos mínimos obligatorios y en los esquemas de programación, reemplazando el régimen previo que había sido elaborado con fuerte participación de sindicatos, autoridades técnicas y especialistas en medicina aeronáutica.
Uno de los puntos más cuestionados del decreto era la ampliación de los márgenes de actividad diaria y semanal de los pilotos, en un contexto en el que la fatiga es considerada por organismos internacionales como la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) y la EASA europea como uno de los principales factores de riesgo en la operación aérea. De hecho, la tendencia global en los últimos años ha sido avanzar hacia sistemas de gestión del riesgo por fatiga (FRMS) más estrictos, basados en evidencia científica y monitoreo permanente.