En el marco de las versiones que indican un nuevo avance en el ajuste del personal del Estado nacional, que podría verse reducido en un 10 por ciento del total, en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se denunció el inicio de un plan de retiros voluntarios para unos 1.500 empleados. Así lo dijeron desde la Asociación del Personal de Trabajadores del INTA (APINTA), que alertó sobre el plan aprobado por el Consejo Directivo del organismo científico a pedido del gobierno de Javier Milei.
La nueva conducción de APINTA mantuvo el año pasado una reunión con el presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, y otras autoridades, donde se ya se les anticipó la implementación de un nuevo plan de retiros voluntario a partir de abril. La noticia generó preocupación entre los trabajadores por el impacto en la planta y en las capacidades institucionales.
El plan fue aprobado la semana pasada por el consejo directivo del organismo y desde el gremio advierten por el impacto para la actividad productiva agropecuaria. En declaraciones periodísticas, el actual secretario general del gremio, Paulo García, apuntó contra la decisión de la cúpula del INTA: “Consideramos a los retiros muy negativos porque va esmerilado la capacidad de lucha de las y los trabajadores, va quitando músculo y volumen a las movilizaciones“.
Posibles cesantías
García sostuvo que “aparte la experiencia muestra que los que se van con el retiro, muy poquitos pueden conseguir otro trabajo en iguales condiciones, está no es la primera vez que realizan un retiro voluntario y nunca fue bueno para los trabajadores y trabajadoras”.
Desde APINTA sospechan además, que si no consiguen los mil retiros para los cuales consiguieron el dinero para su pago, van a habilitar pases a disponibilidad hasta llegar a ese número. “La agenda de las autoridades del INTA y del gobierno viene siendo la misma y va a ser la misma en este año, con respecto a reducción de estructuras y retiro voluntario. Lo nuevo por ahí es que se va a discutir la cartera programática”, dijo el ex secretario general del gremio, Mario Romero.
Reducción
El mandato del Ministerio de Economía apunta a reducir la planta del INTA a alrededor de 4.500 empleados. La gestión comenzó con aproximadamente 6.300 trabajadores; actualmente, según el gremio, quedan unos 5.800 tras jubilaciones anticipadas, salidas por descontento y la no renovación de becas. En 2024 ya hubo un primer retiro voluntario, con solo 300 anotados.
“Una vez que esté tratada en el consejo, nos van a comunicar cuáles son los lineamientos. Como ustedes saben, la postura de APINTA con respecto a los retiros voluntarios es negativa, no estamos de acuerdo y esto se lo manifestamos a las autoridades del INTA”, dijo Romero en un audio enviado a delegados de todo el país. APINTA y fuentes del INTA indicaron que esperan la definición formal del plan y los criterios de adhesión antes de adoptar medidas gremiales adicionales. La incertidumbre entre trabajadores recae, además de en el número de salidas, en el posible impacto sobre proyectos de investigación y servicios territoriales que presta el organismo.