El acuerdo implica un desembolso de alrededor $200 millones para la empresa, que en noviembre del 2020 había sido adquirida por el empresario Francisco De Narváez.

Según fuentes sindicales, cada trabajador recibiría un promedio de alrededor de $400 mil, en cinco cuotas, y ese monto será abonado como una gratificación, mientras todos los empleados mantendrán la antigüedad en la empresa.

Cuando la empresa cambió de dueño local de la firma, el gremio que lidera Pablo Moyano solicitó que sus afiliados cobraran la indemnización correspondiente y volvieran a ser contratados manteniendo la antigüedad.

La empresa, que alegó que las leyes laborales no contemplan ese proceder, sufrió un bloqueo en su planta de distribución de la localidad bonaerense de Moreno.

Antes del acuerdo, Moyano había amenazado con lanzar un paro general del transporte si finalmente Walmart no accedía a su reclamo.

El conflicto provocó serios problemas de desabastecimiento para los supermercados de Walmart, ya que el centro de distribución prácticamente dejó de operar.

El ministerio había calificado el caso como un "conflicto de intereses", tras aclarar que no hay ninguna norma que obligara la Walmart a pagar una indemnización a los trabajadores por el cambio de dueño de la compañía.