El juez de Garantías de Avellaneda Luis Carzoglio ratificó ante la Justicia las presiones que sufrió por parte del gobierno de Cambiemos para poner presos a Hugo y Pablo Moyano.

Carzoglio declaró como testigo en la causa en la que se investigan maniobras de espionaje ilegal durante el macrismo. Denunció que días atrás se enteró de que exespías lo siguieron.

La audiencia fue ante el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi en la causa por el espionaje a políticos, entre ellos a Cristina de Kirchner, organizaciones sociales, a detenidos y sus abogados, que pasó de Lomas de Zamora a los tribunales de Comodoro Py.

En una audiencia que duró unos 30 minutos, y por videoconferencia, Carzoglio ratificó lo que relató a la Bicameral de Inteligencia, esto es que el 31 de agosto de 2018, Juan Sebastián De Stéfano, quien era el director de Asuntos Jurídicos de la AFI fue a verlo junto con otro integrante del organismo, Fernando Di Pasquale, para interesarse por la detención de los Moyano en una causa en la que se investigaba a la barra de Independiente.

Carzoglio comenzó su declaración relatando que a un auxiliar suyo del juzgado lo había citado un fiscal de Lanús y le dijo a ese empleado “metete en el auto… Macri quiere hablar con Carzoglio porque lo quiere poner preso a Moyano”.

En su declaración, el magistrado suspendido refirió que cuando los funcionarios de la AFI lo van a visitar al juzgado, De Stéfano le transmitió que el entonces presidente Mauricio Macri estaba “obsesionado” con la detención de los Moyano y relató que después de la entrevista, la AFI le hizo llegar una orden de detención para proceder contra los Moyano.

De Stefano llegó a estar procesado por la Justicia federal de Lomas de Zamora por hechos de espionaje, pero la Cámara Federal porteña revocó los procesamientos de la mayoría de los acusados al considerar que hubo “cuentapropismo”.

Tras la presentación que hizo la interventora de la AFI Cristina Caamaño al denunciar la existencia de 105 mil escuchas, De Stefano volvió al centro de la escena en la causa a cargo de Martínez de Giorgi.

El juez Carzoglio denunció ayer un hecho novedoso para la causa: relató que el 16 de marzo pasado en una reunión vecinal de Avellaneda, una persona se le acercó para contarle que dos personas lo habían estado siguiendo. Fuentes de la investigación dijeron que se trataría de Guillermo Matta y Mariano Flores, exespías que están imputados en la causa. Cuando finalizó esa reunión, Carzoglio dijo que intentó buscar a esa persona, pero que ya no estaba.

Varias defensas de espías involucrados en la causa, entre ellas la del extitular de la AFI Gustavo Arribas, se opusieron a la declaración de Carzoglio como testigo, pero el juez decidió rechazar esos planteos y tomó la audiencia.

En 2018, en una causa contra los Moyano por asociación ilícita en Independiente, el juez Carzoglio denegó un pedido del fiscal de la causa, Sebastián Scalera, para detener al gremialista Moyano que en ese momento era vicepresidente del club. Por negarse a la detención de los sindicalistas, el juez de Avellaneda sufrió presiones y denuncias.

Carzoglio contó detalles de las presiones de un “auxiliar suyo que fue amenazado y le ofrecieron ascender si su jefe respondía al pedido del Presidente de detener a los Moyano. Luego de la “visita” al juzgado, Di Pascuale y De Stéfano le llevaron el borrador para que el juez firme el pedido de detención para los sindicalistas. El magistrado rechazó la detención.

Ante el juez Martinez de Giorgi, Carzoglio ratificó lo que dijo ante la Bicameral, que “Sebastián De Stéfano y Fernando Di Pasquale le dijeron que Mauricio Macri “quería tener detenido a Pablo Moyano”.