Histórica fábrica textil con casi 80 años de trayectoria entró en concurso preventivo por una deuda superior a los $2.500 millones

Se trata de una empresa santafesina que también se vio perjudicada por los elevados costos de los insumos y de la energía eléctrica, entre otras obligaciones.

 

Sabado, 04 de julio de 2026 15:09

Las empresas con pasivos multimillonarios se multiplican en el país y empuja al abismo sobre todo a las que tienen una extensa antigüedad. Así es el caso de Texilo SA, firma santafesina fundada hace casi 80 años y que solicitó la apertura de concurso preventivo luego de reconocer un pasivo superior a $2.500 millones, ocasionado por caída en la actividad, fuerte incremento en los costos, la fuerte carga. impositiva y un impresionante endeudamiento 

La firma, fabricante de hilos; sogas de fibras naturales, artificiales y sintéticas; hilados polipropileno y lonas de algodón para distintos sectores productivos, también estuvo a punto de quedarse sin energía eléctrica en su establecimiento de la provincia de Santa Fe, debido a sus problemas financieros.

Precisamente instalada en Barrio Caima, en Desvío Arijón, comercializa sus creaciones bajo las marcas Texilo, Hilos Parval y Caima y, en su presentación ante la Justicia afirmó que mantiene 24 puestos de trabajo directos y que el objetivo del concurso no es liquidar la compañía, sino preservar una unidad productiva que todavía tiene mercado y capacidad para generar ingresos.

En el informe que exhibió, describió que durante los últimos ejercicios el establecimiento fabril empezó a trabajar muy por debajo de su capacidad instalada, aunque su estructura de costos permanecía prácticamente sin cambios, lo que deterioró los márgenes y volvió deficitaria la operación.

De esa manera , en el período contable analizado, las ventas netas alcanzaron $637,9 millones, contra a un costo de ventas de $940 millones, lo que arrojó un resultado bruto negativo superior a $302 millones

También, recibió el impacto de otros factores, como la desaceleración inflacionaria, los costos de los insumos textiles, la energía eléctrica y la mano de obra continuaron aumentando, mientras los plazos de cobro se extendieron y deterioraron el capital de trabajo. 

Como si fuera poco, asumió un creciente sobreendeudamiento financiero, con préstamos y descubiertos en bancos como BBVA, Macro, Supervielle, Provincia y Nación.

Además, acumuló obligaciones impositivas y previsionales. En ese marco, comunicó que al 28 de febrero de 2026 mantenía planes de regularización con AFIP/ARCA por casi $750 millones, reflejo, según la propia compañía, de la imposibilidad estructural de afrontar en término impuestos y cargas sociales. A eso se agregaron $534,7 millones de deuda por remuneraciones y aportes laborales, además de una creciente litigiosidad judicial con condenas y reclamos laborales.

Sin embargo, ingresó a cesación de pagos entre el segundo semestre de 2025 y los primeros meses de 2026, pero el 16 de enero vivió un hecho un puntual que tornó a la situación como irreversible: el 16 de enero de 2026 dejó impagas cuotas de 15 planes de facilidades de pago con AFIP/ARCA por $51,5 millones y apenas un mes después, el 16 de febrero, volvió a incumplir otros $47,3 millones, acumulando en treinta días casi $99 millones de cuotas vencidas que ya no pudo refinanciar ni incorporar a nuevos planes de pago.

Los dolores de cabeza económicos se acentuaron con sentencias laborales con embargos sobre bienes de la compañía, descubiertos bancarios superiores a $52 millones, préstamos que pasaron a ser exigibles por $143 millones, mora en salarios y cargas sociales y la necesidad de que el presidente de la empresa, Fernando Andrés González, aportara $432,9 millones de su patrimonio personal para mantener la operación.

Obligaciones impagas 

Asimismo, el Banco Central de la República Argentina registró compromisos incumplidos por  $224,8 millones con Banco Supervielle y $11 millones con Argenpymes SGR en situación 2; $221,5 millones con BBVA en situación 3; $108,3 millones con Banco Provincia en situación 3 y $53,3 millones con Banco Macro en situación 3. También apila un total de 55 cheques rechazados por más de $48 millones.

Como se mencionó anteriormente, casi se queda sin suministro eléctrico ya que recibió, por parte de la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe (EPE), una intimación por una deuda cercana a $12 millones y le notificó que procedería a dar de baja el suministro eléctrico, retirar el medidor y desmontar las instalaciones de la planta industrial.

Ante ese cuadro, Texilo pidió una medida urgente dentro del concurso y, en las últimas horas, la sindicatura dictaminó a favor de mantener el suministro, ya que está prohibido por Ley de Concursos y Quiebras.

A pesar de todo, la compañía tiene fe de que su panorama puede mejorar, debido a que todavía tiene posibilidades de recuperarse: acompañó un flujo de fondos proyectado entre junio de 2026 y mayo de 2027 que prevé un resultado positivo acumulado de $287,6 millones, sobre el cual sostiene que buscará formular una propuesta de acuerdo a sus acreedores.

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