La medida de fuerza iniciada hace cinco días es encabezada por los integrantes de Transportistas Unidos Autoconvocados, quienes interrumpieron el tránsito en la autopista Buenos Aires-Rosario, a la altura del kilómetro 122, y en las rutas 18, A-012 y 19, al sur de la provincia de Santa Fe, como también el acceso al Túnel Subfluvial. Así, se impidió la circulación de camiones que transportan carga de granos, con el objetivo de reclamar aumentos tarifarios por la suba de costos.

Los dos mil trabajadores nucleados en la entidad de Transportistas Unidos Autoconvocados (TUDA) elaboraron un variado petitorio de 15 puntos que abarca las competencias de varias áreas del Gobierno. Santiago Carlucci, presidente de TUDA, reiteró que “es un reclamo por la emergencia económica que estamos atravesando, que hace peligrar al sector porque no podemos afrontar los altos costos logísticos que tenemos hoy en día”. El petitorio solicita que se emplee la tarifa de referencia como único valor, “aboliendo de manera definitiva la ley de libre oferta y demanda con precios libres”.

“Hoy prácticamente trabajamos a pérdida, porque el valor de los costos en algunos casos supera el 70% del valor del flete, y en un cálculo contable tiene que dejarte el 30% de ganancias”, afirmó Carlucci.

En tanto, diversas entidades de la cadena agroindustrial exigieron a las autoridades que se garantice la libre circulación de vehículos y advirtieron los problemas que podría ocasionar en la producción y el abastecimiento la continuidad de la medida. Las Bolsas de Cereales y de Comercio del país expresaron su preocupación a través de un comunicado, en donde declararon: “Estas medidas de fuerza generan daños económicos que afectan a todos los eslabones de la cadena agroindustrial y ponen en riesgo el abastecimiento para consumo interno y procesamiento, así como el ingreso de miles de camiones que no pueden acceder a los puertos de exportación”.

Cabe destacar que en el día de ayer se advirtió que la protesta de transportistas comenzó a sentirse en los puertos. José María Ramón, capataz de estibadores del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y trabajador de la Hidrovía San Lorenzo-Timbués, se pronunció al respecto: “El impacto del paro de los transportistas hoy no se nota porque las terminales portuarias tienen acopio de cereal, pero dan turnos de entrada a los barcos y como el cereal está parado en los camiones que están atascados en la ruta, dentro de 48 horas se van a quedar sin stock de cereal para cargar los barcos a los que ya les dieron turno”. Además, añadió que en esa zona se encuentra el complejo cerealero y aceitero más importante a nivel nacional y uno de los más importantes del mundo, “por eso cada sector hace su medida de fuerza en esta zona, como el SUPA (los portuarios), los aceiteros y ahora los camioneros”.