Desde las cero horas de hoy jueves, la CGT y sus gremios confederados realizan el cuarto paro nacional contra el gobierno de Javier Milei. En este caso, la medida de fuerza apunta a rechazar el proyecto de reforma laboral, que tuvo la semana pasada media sanción del Senado y se trata esta jornada en la cámara baja del Congreso. La adhesión casi total del transporte marca en las primeras horas el impacto de la protesta, que tiene un alto impacto en todo el país, en especial en la zona del AMBA. En este sentido, en la previa la Confederación Argentina de los Trabajadores del Transporte (CATT) anunció su participación, que generó que no haya servicios de trenes, subtes y vuelos aéreos. Además, la UTA y otros gremios de colectiveros también paran desde temprano, dejando sin transporte a la mayoría de las líneas.
Según confirmó la CATT, la medida alcanza al transporte automotor de pasajeros; al transporte de cargas y la actividad de camioneros; al transporte ferroviario; a la actividad portuaria y fluvial; a la marina mercante y la industria naval; a la vialidad nacional; al sector aeronáutico —viéndose impactados los vuelos de cabotaje e internacionales—, al personal aeronáutico de tierra y al servicio de taxis. Juan Carlos Schmid, titular de la CATT, sostuvo que esta decisión “constituye un gravísimo antecedente”, ya que “desnaturaliza la función específica de los trabajadores marítimos y navales, desconoce su régimen laboral particular y avanza sobre derechos históricos construidos en el marco de la negociación colectiva”. En la misma línea, añadió que “no se trata solo de una cuestión sectorial, se pone en riesgo la soberanía logística, la industria nacional y el entramado productivo argentino”.
Por su parte, la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (FeMPINRA) también confirmó en las últimas horas la adhesión al paro nacional organizado por la CGT y decreta un cese total de actividades por 24 horas, por lo cual se ven afectados todos los servicios en los puertos de Buenos Aires, Puerto Dock Sud y el eje Zárate-Campana. En la actividad de dragado, más de 30 embarcaciones, incluyendo dragas, balizadores, lanchas de batimetría y embarcaciones de apoyo o traslado de personal, se paralizarán las tareas en el Alto, Medio y Bajo Paraná y en el acceso al Puerto de Bahía Blanca. Asimismo, se verán alcanzados los astilleros y talleres de reparación naval, entre ellos Tandanor. “Reiteramos que no se trata de modernización ni de generación de empleo, sino de un intento de avanzar sobre la estabilidad laboral, precarizar las condiciones de trabajo y limitar la capacidad de representación y defensa de los trabajadores organizados”, expresó Schmid.
Colectivos
En tanto, luego de algunas dudas la Unión Tranviaria Automotor (UTA) terminó con el misterio y confirmó que se suma a la medida de fuerza. Así lo confirmó el gremio en un comunicado, en el que precisó que adherirá a la paralización del transporte “en defensa de los derechos laborales, cercenados por la pretendida reforma laboral”. “La UTA ratifica su compromiso histórico con la defensa del salario, el empleo y los derechos laborales, y convoca a los trabajadores a acompañar esta medida de fuerza en todo el territorio nacional, para corta, media, larga distancia, combi y subterráneo, con responsabilidad, unidad y conciencia, en resguardo del presente y del futuro de la actividad”, expresó el gremio que lidera Roberto Fernández. Y amplió que la decisión "se fundamenta no solo por los términos de la ley, sino por la situación que atraviesan los trabajadores, marcada por la sostenida caída del salario real, la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro del empleo en el conjunto de la actividad”.
Sin embargo, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el acatamiento no es total. Un sector disidente, nucleado principalmente en el poderoso Grupo DOTA, decidió no plegarse a la medida de fuerza y mantiene operativas a decenas de líneas que circulan con su cronograma habitual. Un escenario similar ocurre con el Grupo Metropol, que en la mayoría de sus líneas decidieron no adherirse al paro establecido por la CGT para este jueves. En la tarde de este miércoles, el Ejecutivo había amenazado con quitarles la personería a los gremios de trenes y colectivos si adherían a la medida de fuerza impulsada por la CGT. De todas maneras, en horas de la noche el secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, y su par de la UTA, Roberto Fernández confirmaron la medida de fuerza.
Por su parte, en Córdoba la Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (AOITA) anunció un paro total de actividades del transporte interurbano en esa provincia. Desde AOITA explicaron que el paro se realiza en rechazo a la iniciativa oficial, al considerar que la reforma laboral “implica un retroceso en derechos”, ya que —según señalaron— facilita y abarata los despidos, reduce indemnizaciones, limita las vías de reclamo, flexibiliza la jornada laboral y las horas extra, y restringe el derecho a huelga al ampliar las actividades obligadas a prestar servicios. El sindicato pidió a delegados y delegadas reforzar la difusión de la medida en cada empresa y canalizar consultas por los canales habituales, ante una jornada que se anticipa sin prestación de servicios de transporte interurbano en toda la provincia.
Otros servicios
En materia de vuelos, Aerolíneas Argentinas informó que más de 31 mil pasajeros se verán afectados por la cancelación de 255 vuelos en toda su red de operaciones como consecuencia del paro convocado por la CGT. De las cancelaciones, 219 corresponden a vuelos de cabotaje, que afectarán a aproximadamente 25 mil pasajeros; 32 a vuelos regionales, con cerca de 5 mil pasajeros impactados; y 4 a vuelos internacionales, que involucran a alrededor de mil pasajeros. Desde Aerolíneas anticiparon que se aplicarán los descuentos salariales correspondientes al personal que adhiera a la medida por la jornada no trabajada. A través de un comunicado, la compañía indicó que adoptó todas las acciones a su alcance para mitigar el impacto de la medida a través de reprogramaciones, adelantamientos y demoras fuera de la franja afectada. “La compañía reafirma su compromiso de brindar un servicio seguro, confiable y de calidad, aun en circunstancias adversas, y lamenta los inconvenientes que esta situación pudiera ocasionar”, señalaron.
En cuanto a los subtes, desde la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) se plegaron a la medida de fuerza en todas las líneas porteñas, y rechazaron “la reforma laboral que intenta imponer el gobierno de Javier Milei. No se trata de modernización sino de quita de derechos a las y los trabajadores”. “Con su aprobación pretende borrar de la noche a la mañana 50 años de conquistas del pueblo trabajador”, concluyeron.