De forma sorpresiva, el programa Último Aviso del canal Blender salió del aire. Es que su conductora Fiorella Sargenti, decidió levantar el envío, al enterarse de que la empresa echó a unos 20 trabajadores por reclamar una actualización de haberes. La situación expuso la precarización en los canales de streaming, que gremios como el SATSAID vienen reclamando con acciones, como la que tuvo lugar en Olga. Además, se criticó al empresario Augusto Marini y sus nexos con el oficialismo libertario, ya que es parte también del canal oficialista Carajo.
“Está sucediendo una situación laboral con nuestros compañeros. Echaron a muchos compañeros por hacer un reclamo vinculado con nuestro salario. No podemos seguir haciendo el programa así”, dijo en pleno vivo de Último Aviso, la conductora Fiorella Sargenti y frenó la transmisión. Fue la visibilización de un conflicto que estaba silenciado. El asunto estalló en la cara de los directivos apenas minutos después de que los empleados enviaran un correo electrónico colectivo a la empresa. En ese texto, la planta del medio exigía que se cumplieran los acuerdos de haberes pautados antes de comenzar el año de aire. La respuesta fue el despido.
El personal solo pedía abrir una mesa de diálogo ordenada. El reclamo apuntaba a resolver el pago de feriados, la aplicación del aumento trimestral acordado y la situación particular de varios compañeros que venían muy perjudicados por los últimos cambios en la empresa. La nota formal a los dueños llevó la firma de la gran mayoría de los empleados del canal. Trabajadores de aire, producción, del área comercial y de redes se unieron para pedir respuestas básicas sobre sus ingresos. Frente a los despidos como única contestación, el equipo periodístico y los técnicos pactaron cortar el vivo de forma coordinada.
Cuestión de fondo
La crisis en esta señal corrió el telón y dejó a la vista la trama de negocios que sostiene los micrófonos de los “nuevos medios” y la precarización laboral que se establece en ellos. De hecho hay una fuerte campaña del Sindicato de Televisión para tratar de agremiarlos y darles cobertura.
El dueño de Blender es Augusto Marini, titular del Cale Group y el mismo empresario que financia la señal Carajo donde mantiene el mismo esquema laboral. Carajo es el canal netamente oficialista donde trabaja el “Gordo Dan”, donde se refugian los integrantes de Las Fuerzas del Cielo y que cuenta con la participación de funcionarios del equipo económico de Luis “Toto” Caputo en “Las Tres Anclas”.
Postura del SATSAID
En tanto, el sindicato de la televisión SATSAID repudió “enérgicamente” los despidos ocurridos en Blender, tras un reclamo salarial colectivo realizado por los trabajadores de la empresa. “Los compañeros y las compañeras fueron desvinculados y amenazados por personal de seguridad mientras la transmisión del canal continuaba al aire”, explicó la entidad mediante un comunicado. En el mismo, se denunciaron “las prácticas abusivas, irregulares, fuera de convenio y antisindicales de Blender tienen largo recorrido y es urgente que finalicen”.
Desde 2024, el SATSAID reclama, a las autoridades de entonces y a las actuales también, la “urgente regularización de la situación laboral de sus trabajadores. Estos reclamos no solo no tuvieron respuesta, hasta el momento -como sí la han tenido la enorme mayoría de los canales de streaming más importantes del país-, sino que, en el caso de Blender, se ha llegado a instancias graves como el impedimiento del ingreso a inspecciones conjuntas realizadas por el Gobierno de la Ciudad y el sindicato”.
Ante este accionar repudiable, cuya consecuencia actual es el despido por reclamo salarial de trabajadores, que luego fueron amenazados por la guardia de seguridad del canal, el SATSAID reitera a las autoridades de Blender que “la actividad de streaming audiovisual está regulada y comprendida en el ámbito de representación de este sindicato, por lo que existen y se encuentran vigentes los correspondientes convenios colectivos de trabajo que deben respetarse”. Desde el SATSAID se pusieron a disposición de los despedidos para brindarles “acompañamiento, asesoramiento gremial y legal, y para ponernos a disposición para realizar las acciones necesarias que garanticen el cumplimiento de la normativa laboral vigente”.