Las dos CTA confirmaron que irán al paro contra la reforma laboral: “La respuesta es más unidad”

Luego de un plenario conjunto las conducciones de las centrales obreras ratificaron que protestarán en las calles cuando comience el debate legislativo. Además, llamaron a sumarse a las marchas de Córdoba y Rosario para “federalizar la lucha”. 

Miércoles, 04 de febrero de 2026 11:38

A la espera de lo que hará la CGT, que el próximo viernes debatirá su postura formal ante el inicio del tratamiento de la reforma laboral, las dos fracciones de la CTA confirmaron que sí harán un paro nacional esa fecha. Así lo definieron las conducciones, que compartieron ayer martes un plenario conjunto, en el marco del plan de lucha que vienen impulsando contra el intento del gobierno de imponer este proyecto, considerado “regresivo para la clase trabajadora”.

La medida de fuerza se realizará cuando comience a tratarse la ley en el Congreso Nacional, según dijeron en un documento la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma. Asimismo, tal como se viene anunciando en las diferentes reuniones realizadas en la sede de la UOM, ambas centrales ratificaron la convocatoria a movilizarse mañana 5 de febrero en la ciudad de Córdoba y el 10 de febrero en Rosario, con el objetivo de “federalizar la lucha y fortalecer la organización en todo el territorio nacional”.

Entre las resoluciones, también se sumarán al plan de lucha la marcha a Plaza de Mayo del próximo 7 de febrero, denominada #7Antifascista, Antirracista y Antiimperialista, una convocatoria amplia del campo popular para enfrentar el avance del autoritarismo, el odio y las políticas de ajuste que impulsa el gobierno.

Testimonios

Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA Autónoma señaló que “este proyecto de reforma laboral es un ataque directo a los derechos de todo nuestro pueblo y un golpe a la democracia misma. No se trata de ninguna ‘modernización’, sino de un intento de regresión brutal que pretende retroceder las condiciones laborales al siglo XIX: eliminar conquistas históricas como las vacaciones pagas, el descanso semanal, la indemnización, la jornada de 8 horas y las garantías mínimas de protección. Las consecuencias serían más precarización, crecimiento de la informalidad, aumento del desempleo y mayor exclusión social”.

En ese tono agregó que “esta reforma busca deliberadamente maniatar al movimiento sindical, debilitando la organización colectiva de las y los trabajadores para imponer un modelo de ajuste, disciplinamiento y pérdida de derechos. No es una reforma, es un retroceso. Y frente a eso, la respuesta es más unidad, organización y lucha”.

Ataque a los trabajadores

Por su parte, Hugo Yasky, titular de la CTA de los Trabajadores aseguró que “este ataque del gobierno contra las y los trabajadores se produce en un contexto alarmante: Argentina atraviesa uno de los salarios promedio más bajos de América Latina”. “Mientras tanto, el sector público es tomado como rehén, con una pérdida de alrededor del 30 por ciento del poder adquisitivo, en medio de anuncios de miles de nuevos despidos. A esto se suma el ahogo financiero de las provincias, asfixiadas por la quita de recursos dispuesta por el gobierno de Javier Milei”, señaló Yasky.

Por último sostuvo que “la reforma laboral y el ajuste no son medidas aisladas, forman parte de un proyecto regresivo que busca descargar la crisis sobre quienes viven de su trabajo”. Previo al plenario conjunto de las dos CTA, se llevó adelante una reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional de la CTA Autónoma, donde se realizó un informe sobre el proceso de construcción de unidad y articulación que se viene desarrollando entre los diferentes sectores, con el objetivo de confluir en acciones comunes que se detallaron más arriba.