Con la participación de representantes de 18 provincias, la Federación Judicial Argentina protagonizó el LVII Congreso General Ordinario, donde los presentes analizaron los conflictos que viven las filiales, al tiempo que trataron las Memorias y Balances correspondientes al año 2025.
Del encuentro formaron parte delegaciones de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Mendoza, Misiones, Nación, Neuquén, Río Negro, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santiago del Estero, Formosa y Tucumán, lo que reafirmó el carácter federal de la organización.
Mediante un comunicado difundido a través de sus redes sociales, la entidad mencionó que el Congreso se desarrolló en la sede gremial de la FJA, con la presencia de integrantes del Consejo Superior y la Mesa Directiva, encabezados por su secretario general, Matías Fachal; el co-secretario General, Daniel Pérez Guillén; y el secretario Adjunto, Federico Corteletti.
Además, comentó que, en la reunión del Consejo Superior y de la Mesa Directiva Nacional, “abordaron diversos ejes de relevancia para el conjunto de las y los trabajadores judiciales”.
“Profunda desigualdad salarial”
En ese contexto, indicó que “se destacó el informe del Secretario General, así como el estado de situación de la negociación colectiva, incluyendo la presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), nuevas gestiones ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y los planteos realizados ante la Junta Federal de Cortes (JUFEJUS)”. En este marco, los miembros de la FJA acordaron dar continuidad al Plan Nacional de Lucha.
En otro orden, la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE), a través de su presidente Julio Fuentes, entregó a la Federación un reconocimiento por su destacada labor dentro del sindicalismo argentino e internacional.
Asimismo, aportó que los dirigentes “analizaron los conflictos en las filiales, la situación previsional y la profunda desigualdad salarial existente en el sector”.
El contexto
Por otro lado, mediante el Centro de Estudios de la Federación Judicial Argentina (CEFJA) analizó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre una profunda reestructuración regresiva del modelo productivo y social.
Precisamente, lo hizo a partir de un informe titulado “28 meses de ajuste y reaccionaria reestructuración del gobierno de Milei"
El diagnóstico que brindó es “claro”, ya mientras sectores concentrados como el agronegocio, la energía (Vaca Muerta), la minería y las finanzas se ven beneficiados, la mayoría de la economía y las y los trabajadores quedan del lado del ajuste, con salarios, jubilaciones y consumo en caída.
En ese marco, detalló que el salario público perdió un 23% de su poder real y que el salario privado también retrocede. Asimismo, las jubilaciones caen y pierden previsibilidad.
El salario mínimo cubre apenas el 54% de la canasta alimentaria y solo el 25% de la canasta total.
A esto añadió que “se suma una inflación que volvió a acelerarse, con precios que crecen por encima de los ingresos, especialmente en tarifas, alimentos y medicamentos”.
“El informe sostiene que sí hay un plan económico: estabilización macro con ajuste fiscal, desregulación y privatizaciones, orientado a atraer inversiones y favorecer al gran capital”, alertó.