Las organizaciones que integran el sistema universitario nacional convocaron a una nueva Marcha Federal para el próximo 12 de mayo, con movilizaciones previstas en Plaza de Mayo y en distintos puntos del país. La jornada se inscribe en el marco de un conflicto que no deja de profundizarse y que tiene como eje central el reclamo por recomposición salarial, convocatoria a paritarias y cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La convocatoria fue impulsada por gremios docentes, nodocentes, federaciones estudiantiles y autoridades universitarias, que vienen articulando un plan de lucha ante lo que definen como una “situación crítica” del sistema. El deterioro salarial, la falta de actualización presupuestaria y la ausencia de negociación colectiva configuran un escenario que, advierten, pone en riesgo el funcionamiento mismo de las universidades públicas.
Desde la Federación de Docentes de las Universidades, su secretario general, Daniel Ricci, fue contundente al describir el panorama: “Estamos ante una situación límite. Sin salarios dignos y sin financiamiento adecuado, se pone en riesgo el futuro de la universidad pública”. En esa línea, remarcó que el reclamo no es sectorial sino estructural, ya que impacta directamente en la calidad educativa, la investigación y el desarrollo científico.
El dirigente también puso el foco en la responsabilidad del Estado nacional: “En un sistema democrático, el cumplimiento de la ley no es opcional. El Gobierno tiene la obligación de garantizar el financiamiento de las universidades y convocar de manera urgente a paritarias para recomponer el salario docente”. La referencia apunta directamente a la Ley de Financiamiento Universitario, cuya aplicación —según denuncian los gremios— viene siendo sistemáticamente incumplida.
Un reclamo que trasciende lo universitario
En declaraciones recientes, Ricci amplió el alcance de la convocatoria y vinculó la movilización con el contexto social más amplio. “Convocamos nuevamente a todos los argentinos a participar en la marcha en defensa de la universidad pública y de la democracia”, afirmó, al tiempo que subrayó que la problemática universitaria no puede ser abordada como un tema aislado.
“La universidad pública es demasiado importante para dejarla solo en manos de los universitarios; es de todos los argentinos”, sostuvo. En ese sentido, llamó a “abrazar la universidad pública” y anticipó que la movilización buscará confluir con otros sectores que también se ven afectados por la pérdida de ingresos y derechos.
La Marcha Federal, de hecho, apunta a reeditar el carácter masivo y transversal que tuvieron movilizaciones anteriores del sector, sumando no solo a la comunidad educativa sino también a organizaciones sociales, sindicales y políticas.
Salarios en caída y paritarias paralizadas
El conflicto salarial es uno de los principales motores de la protesta. Según datos de los gremios, los trabajadores universitarios acumulan más de 17 meses consecutivos de pérdida del poder adquisitivo. En ese marco, denuncian que los incrementos otorgados por el Gobierno son definidos de manera unilateral y quedan sistemáticamente por debajo de la inflación.
Un caso de las últimas horas fue el aumento del 1,7% dispuesto para abril, cuestionado por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), que lo consideró insuficiente y contrario a lo establecido por la normativa vigente. La federación también advirtió que la falta de convocatoria a paritarias profundiza el deterioro salarial y vulnera derechos básicos de negociación colectiva.
A esto se suma el incumplimiento de la obligación legal de convocar a instancias paritarias periódicas, lo que agrava el conflicto y limita cualquier posibilidad de recomposición acordada.
Tensión con el Gobierno y una jornada clave en el plan de lucha
El trasfondo del conflicto está marcado por la discusión en torno al financiamiento del sistema universitario. Las organizaciones denuncian que el recorte presupuestario y la falta de actualización de partidas afectan tanto los salarios como el funcionamiento cotidiano de las instituciones.
La movilización del 12 de mayo se realizará de manera simultánea en todo el país y contará con la participación de docentes, nodocentes, estudiantes, investigadores y autoridades universitarias. La consigna central girará en torno a la defensa de la universidad pública, el salario y la ciencia nacional.
Además, la jornada formará parte de un plan de lucha más amplio que incluye clases públicas, medidas de fuerza y acciones de visibilización en distintas universidades. El objetivo es sostener el reclamo en el tiempo y aumentar la presión sobre el Gobierno para que dé respuestas concretas.
Con este nuevo llamado a las calles, el sistema universitario buscará volver a instalar el conflicto en el centro de la agenda pública y política, en un escenario donde la resolución aún aparece lejana y la tensión sigue en aumento.