La racha de triunfos legales y sindicales de la Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio (APPyJC) no se detiene. Tras sendos fallos, el gremio logró a fin de año la reincorporación de dos delegados en las cadenas Vital y Walmart que habían sido despedidos por su actividad sindical y, por otro lado, la Corte Suprema obligó a Carrefour a retener la cuota sindical de los afiliados, algo a lo que la empresa se resistía sistemáticamente. Ahora, tras más de un año de negarse a acatar un fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, la firma Día% finalmente accedió a reincorporar a Mariana Arrieta, una trabajadora que había despedido con una causa inventada y tras recibir la notificación del gremio de que se iba a presentar a una elección como candidata a delegada.

Más allá de la muy fuerte lucha sindical que dio sus resultados, desde el gremio subrayan que estos logros también se deben al buen trabajo de sus abogados laboralistas.

“Esto es fruto del trabajo mancomunado de toda la organización que siempre apoyó a la compañera despedida, de Mariana Arrieta que soportó estoicamente la prepotencia de una empresa antisindical y de los doctores Hugo A. Moyano y Ariel González del Estudio Jurídico Hugo A. Moyano & Asoc. que pusieron toda su amplia experiencia legal para defender a la trabajadora en la justicia”, explica al respecto Gastón Gallo, secretario general de la APPyJC.

Un claro caso de persecución gremial

Tras ideas y vueltas que duraron 14 meses luego de la sentencia del juez Marcelo Claudio Fernández dictada el 14 de octubre de 2020 dando lugar a un recurso de amparo, Arrieta recién pudo reinstalarse el jueves pasado en su puesto de trabajo en la sucursal José C. Paz de Día%, donde se desempeña como jefa de tienda.

Desde el fallo fuimos tres veces con compañeros del sindicato y una escribana pública y no me habían dejado ingresar: dos ocasiones fueron en la tienda de José C. Paz y la otra en la sede central de la compañía, en el barrio de Palermo. Finalmente, el martes de la semana pasada (11 de enero) puede entrar al local y firmar mi reincorporación”, contó Arrieta en diálogo con Data Gremial.

Arrieta, acompañada por otros dirigentes de la APPyJC, el martes 11 de enero cuando firmó su reincorporación en la sede central de Día%
Arrieta, acompañada por otros dirigentes de la APPyJC, el martes 11 de enero cuando firmó su reincorporación en la sede central de Día%

Fueron tiempos muy difíciles, pero toda la lucha valió la pena. Se hizo justicia y además estoy muy feliz por ser la primera persona que llega a ser delegada en esta compañía. Veremos en los próximos días cómo se desarrollan las cosas, qué actitud tiene la empresa. Por lo pronto, se le puso un freno al atropello”.

La trabajadora había ingresado en Día% hacía más de 20 años y desde 2011 se desempeñaba como jefa de tienda. Primero trabajó en la sucursal Escobar, y cuatro meses antes de su despido arbitrario, en el local de José C. Paz.

Luego de reclamar a la empresa por no pagarle un salario acorde a su función ni por reconocerle las horas extras que trabajaba, Arrieta tomó contacto con la APPyJC y decidió participar en la actividad sindical, lo cual motivó que el gremio notificara a Día% la postulación de la trabajadora como candidata a delegada de personal, mediante la Carta Documento 031484431 con fecha del 5 de diciembre de 2019.

Una semana después, el gremio también le informó formalmente a la cadena que la elección se llevaría a cabo el 30 de diciembre 2019. Tan solo 24 horas después de esa comunicación, Día% le envió el telegrama de despido a Arrieta.

“Me citaron de recursos humanos y me preguntaron de mala manera ‘cuál era mi problema’, porque había reclamado que me dejaran de rotar de una tienda a otra y que me pagaran los viáticos por haberme enviado arbitrariamente a un local que queda a dos horas de mi domicilio. También cuestionaron que hice una denuncia a la ART por inconvenientes de salud: tenía dos hernias de disco y problemas de varices. Y como la ART había dicho que no se iba a hacer cargo, desde la empresa me amenazaron con que me tenía que ‘atener a las consecuencias’”, relató Arrieta.

Ese mismo día ya habían despachado el telegrama, pero la delegada se enteró al día siguiente cuando ingresó al local y le dijeron que tenía que irse a su casa.

“Me tuvieron que pasar a buscar compañeros del gremio porque me sentía muy mal, pero no quería que esto quedara así. A los pocos días me eligieron delegada de la tienda y paralelamente empezó la pelea por mi reincorporación”, rememoró.

Esos malos tragos representan en la actualidad un pasado superado y ahora Arrieta espera que en un tiempo sean apenas anécdotas de los inicios de su trayectoria sindical.

El fallo completo de la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo