Más de 2.000 personalidades de la política, del sindicalismo, del periodismo, de los derechos humanos, de las ciencias, de la Iglesia y del arte firmaron una proclama del 25 de Mayo titulada “Primero la salud y la vida, después la deuda”, con el objetivo de pedir la suspensión de los pagos de la exorbitante deuda que contrajo Mauricio Macri con el FMI y con el Club de París, mientras dure la pandemia por Covid-19.

Dentro de los referentes sindicales que adhirieron a la proclama se encuentran Pablo Moyano, Secretario Adjunto del Sindicato de Camioneros; Héctor Daer, cotitular de la CGT; Hugo Yasky, Secretario General de la CTA; Pablo Micheli, dirigente de la CTAA; Sonia Alesso, titular de CTERA; Roberto Baradel, dirigente de SUTEBA; Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General ATE; Héctor Amichetti, titular de la Federación Gráfica Bonaerense; Eduardo López, titular de CTA Ciudad; Daniel Catalano, referente de ATE Capital; Angélica Graciano, Secretaria General UTE; Roberto “Beto” Pianelli, Secretario General de AGTSyP; y Ricardo Peidró, referente de la CTA Autónoma, entre otros.

“En Argentina, la pandemia del Covid-19 no da respiro y amenaza con detener la recuperación económica en curso. Los contagios y las muertes se han espiralizado. La economía ya se encontraba en una crisis de envergadura después del gobierno de Mauricio Macri y, con la pandemia, se ha profundizado aún más la emergencia económica y social”, afirma el escrito

Asimismo, los firmantes también plantearon la necesidad de que se reprogramen los vencimientos con todos los organismos financieros internacionales con plazos acordes a las verdaderas posibilidades del país. Y, además, pidieron que el dinero correspondiente a los Derechos Especiales de Giro (DEG) sea destinado para enfrentar la pandemia y no para pagar deuda.

Por otro lado, también se exige la investigación del destino de los fondos de dicho préstamo para poder identificar a los responsables de la fuga de capitales, puesta en evidencia por la investigación del Banco Central de la República Argentina. En esa línea, se pide al FMI que brinde todo su apoyo para continuar con las investigaciones para determinar y diferenciar deuda legítima de ilegítima y que, además, colabore en encontrar los fondos fugados del país.

“El mundo, no sólo Argentina, se encuentra ante una crisis excepcional que requiere respuestas acordes a las prioridades de una emergencia sanitaria, social y económica inédita y no que profundicen aun mas los enormes e injustificables desequilibrios que ya padece la humanidad”, concluye la proclama.