“¿Qué le hace una mancha más al tigre?”: la insólita frase de un gerente de Vicentin al pedir “otro crédito” al Banco Nación para pagar sueldos

La frase fue pronunciada a fines de 2025, antes de las fiestas, aunque se viralizó ahora. En plena crisis salarial en Algodonera Avellaneda, la empresa del grupo Vicentin volvió a pedir auxilio al Banco Nación mientras avanza la causa por el megafraude que derivó en embargos a exfuncionarios macristas.

Por Matías Tagliani

Director de Data Gremial

Jueves, 08 de enero de 2026 19:21

La frase, pronunciada en una audiencia judicial a fines del año pasado, antes de las fiestas, volvió a circular con fuerza en las últimas horas y reavivó la indignación de trabajadores y sindicatos. En pleno conflicto salarial y con la empresa paralizada, un gerente de Algodonera Avellaneda (AA) —firma controlada por el grupo Vicentin— llegó a sugerir que el Banco Nación otorgue “otro crédito” para poder pagar sueldos atrasados. La reacción fue inmediata y dejó al descubierto, una vez más, el modo en que el holding pretende trasladar sus responsabilidades a terceros.

La escena ocurrió el viernes 12 de diciembre de 2025, durante una audiencia pública y abierta a la prensa convocada por el juez Civil y Comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, en el marco del concurso preventivo de la empresa. Aunque el encuentro tuvo lugar semanas atrás, el contenido se viralizó recién ahora, en un contexto marcado por nuevos avances judiciales en la causa por el megafraude de Vicentin y el rol del Banco Nación durante el macrismo.

Salarios adeudados y producción paralizada

En la audiencia participaron empresarios, representantes sindicales, síndicos, acreedores y el ministro de Trabajo de Santa Fe. El cuadro expuesto fue crítico: Algodonera Avellaneda adeuda parte de los salarios de octubre y la totalidad de noviembre, con la producción completamente paralizada y 366 trabajadores afectados en Reconquista, Chaco y Santiago del Estero.

Los empresarios admitieron no contar con fondos para afrontar los pagos y plantearon como única salida retomar la actividad en enero con apenas 130 trabajadores, condicionando la reapertura a la firma del artículo 223 de la Ley de Contrato de Trabajo, que permitiría suspender al resto del personal pagando solo el 50% del salario.

Desde la Asociación Obrera Textil (AOT) la respuesta fue clara: los trabajadores están dispuestos a firmar el 223, pero primero deben cobrar lo que se les debe. Esa fue la traba que hizo fracasar la audiencia.

Fondos liberados y posibles irregularidades

El propio juez Lorenzini reconoció la gravedad de la situación y fue contundente: “No se puede tapar el sol con las manos”. Explicó que debió prorrogar el período de exclusividad del concurso hasta el 27 de febrero de 2026 para evitar la quiebra y advirtió que, de aceptarse la propuesta concursal vigente, los trabajadores y acreedores no cobrarían más del 10% de sus acreencias.

Uno de los momentos más tensos se produjo cuando el secretario general de la AOT, Juan Carlos Bandeo, reclamó explicaciones por el destino de 150 millones de pesos que el juez había liberado bajo orden expresa de que fueran utilizados para pagar salarios. Según se informó en la audiencia, solo 17 millones llegaron a los trabajadores. El resto habría sido usado para devolver préstamos, algo que no estaba autorizado y que el magistrado advirtió podría configurar un incumplimiento de mandato judicial.

“No meta al Banco Nación en este problema”

El punto más polémico llegó cuando Héctor Vicentin sugirió que el Banco Nación otorgue un préstamo para pagar los sueldos y reactivar la producción. La propuesta fue recibida con gestos de incredulidad por parte de los representantes del banco y derivó en una respuesta tajante del gerente de riesgo del BNA, Marcelo Dagnillo:
“No meta al Banco Nación en un problema que tienen que resolver los empresarios”, lanzó, dejando en claro que la entidad no asumirá el costo de una crisis provocada por la conducción de la empresa.

El episodio no hizo más que reforzar el malestar sindical. “No se van a llevar la riqueza a la tumba. Repartan lo que tienen, la gente se está cagando de hambre”, disparó Bandeo, sintetizando el clima de la audiencia.

Una historia que se repite

La frase que hoy se viraliza —“¿qué le hace una mancha más al tigre?”— resume para muchos trabajadores la lógica con la que Vicentin y sus empresas satélite han operado durante años: endeudamiento, pedidos de auxilio estatal y salarios impagos, mientras las responsabilidades empresarias se diluyen.

Con el 80% de la deuda concentrada en el Banco Nación, ventas de inmuebles aún sin definir y acreedores mayoritariamente ausentes, el futuro de Algodonera Avellaneda sigue en la cuerda floja. Para los trabajadores, la ecuación es simple y no admite metáforas: sin salarios al día, no hay acuerdo posible.