Una consultora realizó un interesante informe sobre las horas de trabajo que debe llevar a cabo un empleado para comprarse una zapatilla de marca, un iPhone, unos jeans, un iPhone y un Smart TV en cada provincia del territorio nacional.
Se trata de Focus Market, la cual tomó como medida el tiempo que duran las tareas de los trabajadores y no el peso o el dólar. En ese sentido, su director, Damián Di Piace, explicó que “tomamos horas de trabajo, dado que el peso cambia de valor según el día, la brecha cambiaria o la inflación del mes".
Por eso, argumentó: “Las horas, en cambio, son universales e inapelables: todos tenemos las mismas 24 por día. Un par de zapatillas cuesta lo mismo en Resistencia que en Palermo. Lo que cambia, y de manera dramática, es cuánto hay que trabajar para pagarlo".
La investigación se amparó en que el ingreso per cápita familiar cambia de manera sustancial entre las distintas provincias: mientras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires asciende a u$s1031, en La Rioja apenas llega a u$s550 y en Chaco a u$s619. Ese dato describe la brecha existente.
El bien más barato del ranking
Con respecto a la zapatilla de marca, la consultora estableció que Tierra del Fuego lidera el ranking de menor esfuerzo con 20 horas de trabajo, seguida de cerca por Neuquén y CABA con 21.
Sin embargo , La Rioja necesita 57 horas, casi tres veces más, y Chaco 50, es decir que, para la mayoría de las provincias del norte y el NEA, un par de zapatillas equivale a una semana entera de trabajo.
Con respecto al caso de los jeans, se duplica las horas requeridas respecto al primero, lo que amplía una vez más las brechas entre provincias. En ese contexto, Tierra del Fuego lo resuelve en 41 horas; La Rioja necesita 116. Por lo que, la diferencia es de 75 horas, casi tres semanas de trabajo para el mismo pantalón. Igualmente, Chaco, Formosa y Santiago del Estero concentran las peores cifras, todas por encima de las 95 horas.
Con respecto al precio del IPhone, la diferencia agiganta al ser el bien más caro: 475 horas en Tierra del Fuego, 1.342 en La Rioja. Eso es, respectivamente, menos de dos meses de trabajo contra más de cinco.
Asimismo, en Chaco, Formosa, La Rioja, Corrientes, Jujuy, Santiago del Estero, Salta y Tucumán, el iPhone supera las 1.000 horas, lo que hace que el teléfono más vendido del mundo esté fuera de alcance.
Por otro lado, el Smart TV es el segundo bien más costoso del informe. En ese marco, para conseguirlo en Tierra del Fuego se debe trabajar 114 horas y La Rioja necesita 321.
Por otro lado, el norte profundo y el NEA vuelven a concentrar el mayor esfuerzo, mientras la Patagonia y CABA sostienen los valores más bajos.
En ese sentido, Di Pace explicó que "en general, las provincias con mayores salarios y mercados más desarrollados presentan una menor cantidad de horas requeridas para acceder a determinados bienes, mientras que en regiones con menores ingresos y mayores costos de transporte, el esfuerzo laboral necesario suele ser más elevado".
La cifra más contundente del relevamiento lo resume nítidamente: entre La Rioja y Tierra del Fuego hay 1.025 horas de diferencia para comprar el mismo teléfono. Más de un mes entero de trabajo, para el mismo producto, dependiendo del lugar del país donde se cobra el sueldo.
La precarización
Otro factor preponderante son las condiciones laborales, ya que el trabajador informal extiende su jornada a 10 horas diarias durante 6 días a la semana, lo que equivale a 260 horas mensuales frente a las 173 del trabajador registrado; es decir que un 50% más de horas, aunque necesita más tiempo para comprar los mismos bienes.
Basándose en los niveles de precarización, la consultora estableció que en La Rioja, el trabajador formal necesita 895 horas para un iPhone; el informal, 1.342. Cuatrocientas cuarenta y siete horas de diferencia, casi dos meses adicionales, para el mismo teléfono en la misma provincia.
En tanto, en Chaco, la brecha es de 397 horas: 796 para el formal, 1.193 para el informal. Incluso en Tierra del Fuego, el mejor escenario del país, la distancia persiste: 317 horas contra 476.
Ante ese cuadro, se puede decir que el nivel de precarización también impacta en el tiempo que demanda comprarse un buen por parte del trabajador.