En medio de un proceso creciente de desindustrialización, la multinacional de herramientas Bahco anunció el cierre de su actividad productiva en la Argentina y confirmó que dejará de fabricar en su planta de Santo Tomé, en Santa Fe. La decisión impacta de lleno sobre unos 40 trabajadores y consolida un cambio de modelo: de la producción local a la importación descontrolada.
El anuncio fue realizado por SNA Europe Argentina, filial del grupo internacional, que comunicó la “discontinuidad de la actividad industrial” en la planta santafesina, que durante años formó parte del entramado productivo de la región.
De producir a importar
Con esta medida, Bahco abandona la fabricación en el país y transforma su operación en un esquema centrado en la distribución, ventas y servicio técnico, garantizando el abastecimiento de productos que ahora serán producidos en otras plantas del grupo en el exterior.
“Nuestras operaciones de distribución, ventas y servicio continuarán funcionando con normalidad”, indicaron desde la empresa, dejando en claro el viraje hacia un modelo comercial.
El movimiento no es aislado: se inscribe en una tendencia cada vez más marcada en la que empresas multinacionales dejan de producir en la Argentina para reconvertirse en importadoras, en un contexto de apertura económica y caída del mercado interno.
40 trabajadores afectados
La reestructuración alcanza a unos 40 trabajadores que quedaron directamente impactados por el cierre de la actividad industrial.
Desde la compañía aseguraron que cumplirán con las obligaciones legales, aunque el dato central es la pérdida de puestos vinculados a la producción, en un escenario donde el empleo industrial viene en retroceso.
Un cambio estructural
La planta de Santo Tomé dejará de tener un rol productivo para convertirse en un centro logístico y comercial. Esto implica una modificación estructural no solo para la empresa, sino también para la economía local.
El traslado de la producción al exterior confirma una lógica que se repite: la pérdida de capacidad industrial y la creciente dependencia de bienes importados.
El argumento empresario
Desde Bahco justificaron la decisión en la necesidad de “asegurar la sustentabilidad del negocio en el actual contexto económico”, y confirmaron que la fabricación será relocalizada en otras plantas del grupo.
Detrás de esa definición, lo que aparece es un rediseño del mapa productivo que deja afuera a la Argentina como plaza industrial.
Un proceso que se profundiza
El caso de Bahco se suma a una serie de cierres, recortes y reconversiones que afectan a distintos sectores industriales en el país.
La fórmula se repite: caída de la producción, ajuste en el empleo y reemplazo de fabricación local por importaciones.
En ese escenario, el cierre de la planta de Santo Tomé no es un hecho aislado, sino un nuevo capítulo de un proceso más amplio que golpea al entramado productivo y a los trabajadores.