Se agudizan los conflictos en la planta de caramelos Lipo: trabajadores volvieron a parar por deuda salarial

Los trabajadores de la fábrica de caramelos Lipo, en Lanús, mantienen una huelga total y cortes de calle por el incumplimiento en el pago de salarios. Denuncian que la empresa solo abonó el 20% de los haberes de julio y que acumula meses de atrasos. La protesta se suma a una serie de conflictos que ya habían estallado en mayo.

Sabado, 30 de agosto de 2025 22:26

La histórica fábrica de caramelos Lipo, ubicada en Lanús, atraviesa nuevamente un conflicto laboral que paraliza su producción. Desde comienzos de la semana, más de 100 trabajadores mantienen un paro total y cortes de calle frente a la planta en reclamo por el incumplimiento en el pago de los salarios correspondientes al mes de julio.

“Nos deben meses de trabajo”

“El conflicto viene por una falta de pago de los haberes del mes de julio. Con el aguinaldo también hubo problemas y con los sueldos ya de varios meses de este año”, denunció Damián Polo, integrante de la comisión interna de trabajadores, en diálogo con este medio.

Según relató, la empresa solo abonó un 20 por ciento de los sueldos, con montos variables según la categoría y la antigüedad. El aguinaldo, además, se pagó con 25 días de retraso. “Se hizo un corte porque ya se viene tomando demasiadas tolerancias con respecto a la flexibilización con los haberes y se decidió exteriorizar una vez más el conflicto en la calle”, agregó.

Promesas incumplidas

La explicación de la firma sigue siendo la misma que en conflictos anteriores: aseguran que los salarios se pagarán “cuando se retomen las actividades”. Sin embargo, los trabajadores sostienen que esa promesa ya fue escuchada y nunca se cumplió.

“La empresa está pidiendo que trabajemos y a medida que trabajemos nos van a pagar, pero no es así como debería ser, porque nosotros ya el mes lo hemos trabajado y tendríamos que haber cobrado en tiempo y forma”, remarcó Polo.

El dirigente recordó que semanas atrás, tras ocho días de conflicto, los trabajadores habían accedido a levantar la medida de fuerza con la expectativa de que se regularizara la situación. “Fue por esa razón que retoman las medidas y que se exteriorizó el reclamo en las calles. Es una lucha de largo tiempo que seguimos y seguiremos afrontando”, señaló.

Audiencia en el Ministerio de Trabajo

El miércoles se realizó una audiencia en el Ministerio de Trabajo bonaerense con participación de representantes de la empresa y de los delegados sindicales. La reunión, según los empleados, no trajo novedades. “Solo escuchamos excusas por parte de los dueños”, señalaron desde la comisión interna.

A la espera de una nueva convocatoria, la protesta frente a la planta continúa y los trabajadores aseguran que no reanudarán la producción hasta percibir la totalidad de sus sueldos. “Nosotros ya no podemos confiar en la palabra de ellos”, repiten.

Actualmente, Lipo emplea a más de 100 personas —incluyendo 14 administrativos—, todos bajo el convenio 244/94 del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA).

Un conflicto reincidente

La actual protesta no es un hecho aislado. En mayo de este año, tal como reflejó Data Gremial, más de un centenar de empleados había paralizado la producción por el pago incompleto de los salarios de abril. En esa oportunidad, denunciaron que solo habían percibido el 50 por ciento de sus haberes.

Los trabajadores también pusieron en duda los argumentos empresariales que atribuían la crisis a una caída en las ventas. “El producto está en la calle, están los kioscos, los mercados, los hipermercados, los mayoristas. Incluso hay envoltorios en inglés”, advirtieron entonces, sugiriendo que parte de la producción se exporta.

La fábrica y sus dueños

Lipo nació en 1969 como un emprendimiento familiar y se hizo conocida por su producción de caramelos ácidos. La planta de Lanús produce más de dos millones de unidades diarias en un predio de 8.000 metros cuadrados, con otros 11.000 destinados a depósito.

Formalmente, la empresa está en manos de Matías y Mariela Lipovetzky, pero los trabajadores aseguran que el control operativo lo ejerce Osvaldo Iglesias, exgerente de Metropolitano S.A., investigado en una causa por presunto fraude al Estado.

Una postal repetida en el conurbano

El caso de Lipo refleja una tendencia más amplia en el sur del conurbano bonaerense, donde se acumulan conflictos por atrasos salariales, cierres y vaciamientos empresariales.

En Avellaneda, la gráfica Morvillo cerró de manera imprevista tras más de 50 años de actividad, dejando a 200 operarios en la calle. En Llavallol, la aceitera Dánica avanzó con despidos masivos y tercerización. En Monte Grande, la metalúrgica NS también enfrenta una crisis severa.

En todos los casos, la postal es similar: empresas con trayectoria que dejan de pagar sueldos, trabajadores que sostienen la protesta y una intervención estatal que no logra resolver los conflictos de fondo.

 

TEMAS DE NOTA