A 45 años de la llamada Noche del Apagón, que marcó la historia de Jujuy cuando 400 personas fueron secuestradas y algunas desaparecidas por la última dictadura cívico militar, los organismos de derechos humanos de la provincia reafirmaron la vigencia de la lucha por la verdad, la justicia y el castigo a los responsables de los delitos de lesa humanidad cometidos ese día.

Se trata de las historias más dolorosas para los jujeños y que protagonizaron los trabajadores del Ingenio Ledesma, quienes junto a otros sufrieron amenazas, secuestros y desapariciones causadas por el terrorismo de Estado, que se inició con la dictadura militar en 1976.

La causa en la que están imputados el empresario Carlos Blaquier y el administrador de Ledesma, Alberto Lemos, es emblemática porque expresa la responsabilidad civil y empresarial en el terrorismo de Estado, una de las mayores deudas del proceso de justicia en Argentina.

La Noche del Apagón se inició con cortes de luz ordenados por la empresa Ledesma, en la localidad de Libertador General San Martín, que facilitaron las operaciones de los represores entre el 20 y 27 de julio de 1976.

El 20 de julio se montó un gran operativo en las ciudades de El Talar, Calilegua y Libertador, que incluyó cortes de energía eléctrica en todo el departamento de Ledesma y, en medio de la clandestinidad, esa noche, fueron secuestradas cerca de 400 personas, en su mayoría sindicalistas, maestros rurales, obreros y estudiantes.

Todas ellas fueron llevadas al centro clandestino de detención de Guerrero, donde sufrieron torturas y vejaciones, en tanto que unos 30 secuestrados todavía continúan desaparecidos, cinco de los cuales eran oriundos del departamento Ledesma.

"En la Noche del apagón participaron las fuerzas de seguridad, armadas y el directorio la empresa Ledesma que hoy, gracias a la lucha de los organismos, volvió a estar procesado a la espera de juicio", recordó en diálogo con Télam Eva Arroyo, integrante de la Agrupación Hijos de Jujuy, sobre el hecho de haber logrado revertir un dictamen de la Cámara de Casación que había dispuesto falta de mérito para Blaquier y Lemos, acusados de delitos de lesa humanidad.

Días atrás, la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó por mayoría un fallo de la Cámara Federal de Casación Penal que en 2015 benefició con falta de mérito al empresario Blaquier y al administrador Lemos por su participación en los crímenes de lesa humanidad cometidos en Jujuy durante la última dictadura cívico-militar. También el máximo tribunal ordenó que se dicte una nueva resolución.

"Blaquier y Lemos han vuelto a estar procesados, por lo que esperamos el juicio", celebró Arroyo y remarcó: "Aunque sabemos que la justicia cuando llega tarde no es justicia, creemos que es reparador para las víctimas que han dicho la verdad durante 45 años sobre qué es lo que sucedió esa noche".

A los imputados también se les adjudica los secuestros del exintendente Luis Arédez, de dos sindicalistas y de los trabajadores de Ledesma.

Blaquier y Lemos fueron procesados como partícipes necesarios de La Noche del apagón. Ambos están acusados de proveer vehículos y personal del ingenio para ese operativo represivo, como consta en diversos testimonios de sobrevivientes.

"Era una aberración lo que se hizo en Casación", insistió la militante de Hijos y entendió que "no había otra posibilidad que tirar abajo el dictamen porque no tenía ningún sustento jurídico".

Consideró que lo ocurrido en materia judicial "da la pauta que el Poder Judicial sigue operando para determinados sectores y poderes económicos o los favorece con sus dictámenes y fallos".

Tras la resolución de la Corte, "ahora el camino está allanado, pero falta", aseguró Arroyo, quien anticipó que deberán lidiar con "un derrotero contra los defensores porque van a meter una y mil chicanas".

La causa lleva 9 años en el Poder Judicial, pero se inició con denuncias de "hace 45 años" que realizaron víctimas sobrevivientes, madres y los familiares de los detenidos desaparecidos.

Por su parte, la abogada de la Agrupación Hijos, María José Castillo, declaró: "Solo necesitamos que la justicia se haga eco de esto y los condene porque el pueblo y la sociedad han decidido que estas personas son los culpables y los han condenado".

Contó que los jujeños, luego de haberse revocado el procesamiento a Ledesma, vivieron los últimos años "en una situación de injusticia tremenda", frente a lo que definió como "un sello de impunidad difícil de contrarrestar".

"Blaquier es una persona de avanzada edad que tendría que haber sido juzgada y castigada hace tiempo. Todo este tiempo no fue más que un retraso de la justicia injustificado", concluyó.
La causa en la que están imputados Blaquier y Lemos es emblemática porque expresa la responsabilidad civil y empresarial en el terrorismo de Estado, una de las mayores deudas del proceso de justicia en Argentina.

Tras años de lucha de sobrevivientes y familiares de las víctimas, en 2012, se logró el procesamiento de Blaquier y Lemos en las causas conocidas como "Aredes" y "Burgos", que investigan secuestros ocurridos a principios de 1976 y en el mes de julio, durante Las noches de los apagones.

Luego de un recurso de la defensa, la Sala IV de Casación en 2015 revocó el procesamiento y dictó la falta de mérito.

La decisión entonces fue apelada por las querellas de familiares y sobrevivientes y la fiscalía y llegaron en queja a la Corte Suprema, que desde el 2017 ya estaba en condiciones de resolver la situación.