La histórica firma textil Emilio Alal S.A.C.I.F.I. confirmó el cierre definitivo de sus plantas productivas, una decisión que impacta de lleno en el empleo y la economía regional del nordeste argentino. Según informó la empresa, la medida afecta a alrededor de 240 trabajadores en Goya, Corrientes, y entre 14 y 20 en Villa Ángela, Chaco, dejando a cientos de familias sin su principal fuente de ingresos en zonas ya castigadas por la crisis económica.
Con más de 100 años de trayectoria, la empresa puso fin a su actividad luego de un prolongado proceso de evaluación. En su comunicado oficial, explicó que se trata de una determinación “no deseada”, adoptada tras haber agotado “todas las instancias posibles” para sostener la producción y el empleo.
Importaciones, caída del consumo y pérdida de competitividad
Desde Emilio Alal señalaron que el cierre es consecuencia directa del “actual contexto económico y comercial adverso”, con un fuerte énfasis en la apertura indiscriminada de importaciones. En particular, advirtieron sobre el ingreso masivo de hilados, telas, prendas de vestir nuevas y fardos de ropa usada —principalmente provenientes de países asiáticos—, que provocaron una fuerte pérdida de competitividad para la producción nacional.
A ese escenario se suman la caída del poder adquisitivo de los salarios, que redujo la demanda de productos textiles, y una serie de desequilibrios macroeconómicos que golpean a todo el sector: elevados costos financieros, laborales y energéticos, alta carga impositiva y atraso cambiario.
La empresa también alertó sobre un “profundo deterioro de la cadena de comercialización y cobranzas” del sector textil, situación que se agravó en las últimas semanas y terminó de comprometer el flujo financiero y la capacidad operativa de la firma.
Esfuerzos previos y despidos por fuerza mayor
Pese al desenlace, desde la compañía remarcaron que realizaron múltiples esfuerzos para evitar el cierre. Entre ellos, mencionaron suspensiones temporales de producción acordadas con el sindicato por un plazo de 60 días, el sostenimiento de los puestos de trabajo durante más de dos años en un contexto adverso y el reciente inicio de producción de telas para agregar valor, con estándares internacionales que incluso permitieron exportaciones a otros países del continente.
Sin embargo, la firma reconoció que no logró revertir el escenario y decidió avanzar con el cierre de sus plantas. Para instrumentar los despidos, invocó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que habilita cesantías por fuerza mayor o falta de trabajo no imputable al empleador.
El impacto en la economía regional
El cierre de Emilio Alal generó una fuerte preocupación en las comunidades donde operaba. La Cámara Empresarial de Goya expresó su solidaridad con la empresa, sus más de 300 trabajadores —incluidos tercerizados—, prestadores de servicios y proveedores de distintas provincias. En un comunicado, advirtieron que la medida golpea de lleno a una economía regional frágil y cuestionaron el fortalecimiento de la moneda y la liberalización de importaciones “casi sin control”, en detrimento de la industria nacional.
Las autoridades de la entidad instaron a los gobiernos locales, provinciales y a los legisladores nacionales a reclamar políticas que defiendan la producción y el empleo en las economías regionales.
“Las máquinas están listas”
En declaraciones públicas, el empresario Luis “Pinky” Alal dejó abierta una expectativa de reapertura a futuro. “Las máquinas están listas, son nuevas y con alta capacidad de producción”, afirmó, y atribuyó el cierre al contrabando y a la apertura indiscriminada de importaciones en un esquema de costos muy elevados. “Somos algodoneros, somos optimistas”, expresó, señalando que tanto la infraestructura como el personal permanecen a la espera de condiciones que permitan volver a producir.
El cierre de Emilio Alal se inscribe en una crisis profunda del sector textil argentino, que atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia. Una vez más, la combinación de apertura comercial, caída del mercado interno y ausencia de políticas de protección industrial deja como saldo fábricas cerradas, empleo destruido y comunidades enteras golpeadas.
El comunicado completo de la empresa
Emilio Alal s.a.c.i.f.i. Comunicado 25-01-2026 by Matías Tagliani