Sturzenegger festejó que los bancos puedan cobrarse préstamos directamente de los sueldos de los trabajadores

La reforma laboral habilitó a las entidades financieras a aplicar descuentos automáticos sobre los salarios mediante “códigos de descuento”. El ministro celebró la medida y aseguró que aumentará la competencia y bajará el costo del crédito, aunque especialistas advierten que los ingresos de los trabajadores quedan más expuestos.

Martes, 10 de marzo de 2026 21:43

El gobierno nacional confirmó una controvertida modificación legal que deja más expuestos los ingresos de los trabajadores. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró públicamente que los bancos privados puedan ejecutar directamente las cuentas sueldo para cobrar las cuotas de los préstamos otorgados a empleados.

A través de sus redes sociales, el funcionario explicó algunos aspectos de la reciente reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La norma introduce cambios en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y habilita a las entidades financieras a aplicar un mecanismo de cobro automático que hasta ahora no estaba permitido.

La modificación altera de manera significativa el sistema de retenciones salariales vigente hasta el momento.

Descuentos directos sobre el salario

Uno de los principales cambios que introduce la reforma es la habilitación de la retención automática de cuotas de préstamos directamente sobre el salario. Con este esquema, los bancos podrán otorgar créditos mediante un “código de descuento”, lo que implica que la cuota será debitada del recibo de sueldo antes de que el trabajador pueda disponer del dinero en su cuenta.

El sistema de descuentos directos no es completamente nuevo en el mercado del crédito personal, pero hasta ahora su uso estaba limitado principalmente a determinadas entidades. Históricamente, la herramienta estaba reservada para las mutuales vinculadas al ámbito sindical, lo que operaba como una barrera frente al avance del sistema financiero sobre la nómina salarial.

Con la modificación del artículo 132 de la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno abre ahora ese esquema a las entidades bancarias, ampliando el mercado de préstamos que se cobran mediante deducciones automáticas del salario.

El argumento oficial

Desde el Gobierno defendieron la medida argumentando que el sistema anterior generaba distorsiones en el mercado del crédito. Según la explicación oficial, las mutuales que operaban con este tipo de descuentos garantizados aplicaban tasas de interés elevadas y funcionaban con escasa competencia.

El propio Sturzenegger sostuvo que la apertura del sistema permitirá que los bancos compitan en ese segmento del mercado y, en consecuencia, se produzca una baja en el costo del financiamiento.

El ministro recordó incluso que durante su paso por un banco público de la Ciudad de Buenos Aires consideraba injusto que las entidades financieras no pudieran participar de ese esquema de cobro garantizado.

En esa línea, aseguró que la incorporación de los bancos al sistema de descuentos directos sobre salarios generará “alivio en los costos de financiamiento” para los trabajadores, al aumentar la oferta de crédito personal.

Salarios más expuestos

Sin embargo, la modificación también abre interrogantes sobre el impacto que podría tener sobre los ingresos de los trabajadores. Con el nuevo esquema, las cuotas de los préstamos podrán ser debitadas automáticamente del salario antes de que el empleado tenga acceso a su ingreso mensual.

Esto implica que el sueldo pierde uno de sus principales resguardos: la posibilidad de que el trabajador administre cuándo y cómo se realizan los descuentos vinculados a sus compromisos financieros.

Especialistas advierten que el mecanismo podría facilitar el acceso al crédito, pero también aumentar los riesgos de sobreendeudamiento, ya que las cuotas se descuentan de manera automática y prioritaria sobre el ingreso mensual.

En ese contexto, la reforma introduce un cambio de fondo en la relación entre los salarios y el sistema financiero. Bajo la promesa de una mayor competencia y menores tasas, el ingreso de los trabajadores queda ahora más expuesto a los mecanismos de cobro directo por parte de las entidades bancarias.