Este abrazo simbólico se llevó adelante ayer al mediodía en la puerta del hospital, ubicado en Combate de los Pozos y Avenida Brasil. Allí, el personal de salud del Garrahan se autoconvocó en la puerta de la institución para reclamar por sus sueldos. “Fuimos esenciales, hicimos frente a una pandemia y como respuesta hemos recibido un aumento del 7%”, apuntaron.

Durante el acto, los trabajadores leyeron un comunicado titulado “La salud de pie y el salario por el piso”. La carta estaba dirigida a la comunidad de la Ciudad de Buenos Aires, al Ministerio de Salud y al Gobierno de la Ciudad: en ella detallaron la crítica situación que atraviesan los trabajadores del sector.

Eugenio Piero, vocero de los trabajadores autoconvocados y médico del hospital desde hace más de tres décadas, declaró: “Estamos preocupados. Este es un Hospital que atiende patologías de alta complejidad que, en particular, tiene el foco puesto en grupos vulnerables y nosotros estamos al servicio de ellos. Cuando digo nosotros me refiero a los médicos, los enfermeros, los técnicos, los licenciados, los camilleros, y gente de todas las áreas del hospital”.

Y continuó: “Todos estamos comprometidos y hacemos nuestra labor diaria con dedicación y amor, pero necesitamos recursos. Y la realidad es que hace dos o tres años que hemos sufrido un deterioro del 50% en nuestro poder adquisitivo”.

Luego, Piero se refirió al contexto actual de pandemia: “Fuimos esenciales e hicimos frente a una pandemia de implicancias desconocidas para toda la humanidad. Hemos tenido que reconstruir y reformular nuestra actividad laboral y con gran esfuerzo sostener la misma calidad de atención de alta complejidad que requieren nuestros pacientes”.

Asimismo, los trabajadores de la institución expresaron su rechazo al 7% acordado por UPCN en paritarias y reclamaron un salario inicial equivalente al valor de la canasta básica familiar. “Reclamamos la actualización salarial acorde a la inflación acumulada en 2020 y en años anteriores; y pedimos la regularización inmediata de los trabajadores contratados”, apuntaron al respecto.

Para concluir, el referente advirtió que de prolongarse esta situación en el tiempo, “inexorablemente se llegará a un deterioro en la calidad de atención, amenazando la integridad y solvencia de un centro de atención infantil de primer nivel”.