Vuelve la tensión al Hospital Garrahan, el centro pediátrico nacional de referencia que vive un largo conflicto entre sus autoridades y sus trabajadores y profesionales. Esta semana, se desató una nueva polémica respecto de los fondos adicionales recaudados por el nosocomio en mayo. Se trata de unos 7 mil millones de pesos, provenientes principalmente de prestaciones y obras sociales realizadas ese mes, que según los gremios deberían ser destinados a mejorar los salarios dl personal, y el gobierno nacional busca apropiarse para otras cuestiones.
Según denunciaron los gremios que representan al personal del hospital, esos fondos “debían destinarse parcialmente a sumas adicionales para los trabajadores”. Sin embargo, sostienen que el reparto no se concretó, motivo por el cual avanzaron con una denuncia judicial para reclamar su distribución.
Las organizaciones sindicales, entre ellas la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y ATE Garrahan, señalaron que el reclamo se enmarca en un conflicto más amplio que mantienen con la administración nacional desde fines de 2023, en medio de denuncias por recortes presupuestarios, ajustes y despidos. La disputa reaviva la tensión entre el Ejecutivo y uno de los hospitales pediátricos más importantes del país, en un contexto de creciente conflictividad laboral dentro del sistema público de salud.
Versión oficial
Frente a las acusaciones, el gobierno rechazó la versión gremial y aseguró que “no hubo incumplimientos en la distribución de los recursos”. Desde la Casa Rosada afirmaron que, desde 2025, el hospital implementó bonos extraordinarios con vigencia hasta diciembre y que esos mecanismos permitieron sostener un piso de fondos destinado al personal.
Según datos oficiales, actualmente el 65por ciento de la recaudación generada por el hospital se destina al personal, mientras que el 35 por ciento restante queda asignado al funcionamiento de la institución. Esto implica que alrededor de 4 mil millones de pesos habrían sido dirigidos a remuneraciones y adicionales salariales, según las versiones difundidas desde el Ejecutivo.
Nuevo esquema
Desde el oficialismo remarcaron además que el objetivo es avanzar hacia un esquema de distribución más equilibrado, con una asignación del 50 por ciento para el hospital y el 50 por ciento para el personal asistencial, en la medida en que continúe creciendo la recaudación.
Desde fines de 2023, los sindicatos, la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y ATE Garrahan encararon una pelea con la administración libertaria, con denuncias que alcanzaron instancias judiciales por ajustes y despidos. En el Gobierno contestaron con obras y un incremento salarial para el personal del 61 por ciento, que desactivó buena parte de los conflictos.