Lula lanzó su campaña presidencial en el lugar que lo vio nacer como líder sindical

Ante cerca de 30 mil personas, el actual mandatario brasilero defendió la industrialización como motor del desarrollo económico y social del país. Destacó la importancia de  “generar empleo y riqueza”.
 

Martes, 18 de agosto de 2026 21:18

Luiz Inácio Lula da Silva lanzó su campaña para acceder a una nueva relección presidencial en el estadio Vila Euclídes, en el cordón industrial de la ciudad de San Pablo, donde dio sus primeros pasos como líder sindical, rol que le permitió enfrentarse contra la dictadura de ese país mediante huelgas decisivas.

El fundador del Partido de los Trabajadores (PT) confesó que “la emoción que siento hoy aquí es única, es más fuerte que la que sentí en este mismo estadio en 1979” y recordó  las figuras de José Dirceu y José Genoino, dos dirigentes históricos de la agrupación.

Mientras el actual mandatario del país limítrofe hablaba para entre 20 y 30 mil personas, su rival, Flavio Bolsonaro, lo hacía para cerca de 8900 en las playas de Copacabana.

Con el lema “Donde todo comenzó”, Lula encabezó el encuentro en el estadio donde llevó a cabo una asamblea en 1979, donde le otorgó un preponderante espacio la cultura de los barrios periféricos y las favelas.

A modo homenaje de ese momento, en una tarima con alfombra roja, un grupo de adolescentes y jóvenes, en su mayoría negros, cantó y bailó al ritmo de una versión electoral de Rap do Silva, clásico del funk carioca de MC Bob Rum, adaptado para contar la trayectoria del candidato.

Además,  realizó un guiño al electorado evangélico mayoritariamente evangélico. La primera dama, la socióloga Rosângela Janja da Silva, participó junto al pastor y cantante gospel Kleber Lucas de la presentación de un jingle de inspiración religiosa, que será usado durante la campaña.

En su alocución, Lula consideró que, en caso de vencer al hijo de Jair Bolsonaro, será para “hacer de este país una gran nación”,  a través de una aceleración del desarrollo económico y social. También, hizo hincapié en industrialización de los minerales críticos, de los cuales hay abundantes reservas, posiblemente las segundas o terceras a nivel mundial al puntualizar que  “no queremos exportar minerales brutos para después importar productos acabados”. “Queremos extraerlos acá, transformarlos acá, industrializarlos acá, para generar empleo y riqueza”, añadió.

Nuevas propuestas

Con el fin de cumplir con ese objetivo, prometió la continuidad el programa Nueva Industria Brasil, que en los últimos años realizó “inversiones de casi 800 mil millones de reales”, equivalentes a unos 150 mil millones de dólares.

Al mismo tiempo, se comprometió a hacer de la educación una prioridad, profundizando las políticas actuales financiadas con recursos del Estado, a los cuales, según Lula, no se los debe dimensionar como gasto, sino como inversión.

Sostuvo que es más provechoso destinar fondos a las universidades que a las cárceles, y explicó que el costo anual de un estudiante universitario es más bajo que el requerido para financiar a un preso durante ese mismo período.

Los argumentos planteados por Lula, con un sombrero tipo Panamá y camisa blanca bajo el sol paulista, son antagónicos a los expuestos este domingo por Flávio Bolsonaro, en la igualmente soleada playa de Copacabana, zona sur de Río, ante un público muy escaso. Posiblemente el más bajo reunido por el bolsonarismo en los últimos años.


 

TEMAS DE NOTA