El secretario general del Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA), Mariano Vilar, denunció “un nuevo intento de desregulación que pone en riesgo el trabajo argentino” al rechazar al proyecto impulsado por los diputados “radicales con peluca” Diógenes González, Guillermo Agüero y Darío Schneider, mediante el cual pretenden avanzar sobre el régimen de cabotaje nacional y habilitar el ingreso irrestricto de buques de bandera extranjera en las vías navegables del país.
Al respecto, Vilar sostuvo que “no estamos frente a un proyecto técnico ni ante una propuesta orientada al desarrollo nacional: estamos frente a un nuevo intento de desregulación que pone en riesgo el trabajo argentino, la Marina Mercante y la soberanía logística de nuestro país”.
“Defender el cabotaje nacional”
Asimismo, advirtió que “detrás de estas iniciativas aparecen siempre los intereses económicos concentrados y foráneos que buscan maximizar su rentabilidad a costa de debilitar la capacidad estratégica del Estado argentino y destruir puestos de trabajo nacionales”.
El dirigente manifestó que “cada buque argentino que desaparece significa menos trabajo, menos astilleros, menos talleres y menos futuro para miles de familias”, al tiempo que consideró que “defender el cabotaje nacional no es una discusión sectorial, es defender la soberanía, la producción y la capacidad de la Argentina de controlar y desarrollar su propio sistema de transporte”.
Una fuerte acusación
En esa línea, el secretario de la Seccional Rosario del SICONARA, Fernando Ramírez, alertó que “avanzar en la desregulación del cabotaje implicaría profundizar un modelo de país subordinado a intereses extranjeros, debilitando la flota nacional, la industria naval y la capacidad logística estratégica de la Argentina”.
Posteriormente, denunció que “detrás de este proyecto aparecen nuevamente los intereses de la Bolsa de Comercio de Rosario y de las grandes exportadoras, que buscan seguir aumentando sus ganancias multimillonarias a costa del trabajo argentino y de la soberanía nacional”.
Además, opinó que “quieren una Argentina reducida a exportar materias primas mientras el transporte, la logística y el comercio quedan en manos extranjeras”. “Nosotros defendemos exactamente lo contrario. Defendemos un país con trabajo argentino, con industria nacional y con soberanía sobre sus recursos estratégicos”, sentenció.
En un fuerte comunicado, desde la organización gremial señalaron que la iniciativa “fue elaborada sin convocar ni consultar a las organizaciones gremiales, a los trabajadores embarcados ni a quienes diariamente sostienen el funcionamiento operativo de la navegación y el transporte fluvial y marítimo argentino”.
Finalmente, remarcaron que la apertura del cabotaje a banderas extranjeras “representa un grave retroceso para el país, ya que implicaría menos empleo argentino, menos industria naval, menos desarrollo regional y una creciente dependencia de intereses externos”.
Según los diputados pertenecientes a la Unión Civil Radical aliada al oficialismo que impulsan la normativa, se busca reemplazar una ley que data de 1944 para adaptarla a las exigencias logísticas y competitivas del siglo XXI.