Desde que asumió Javier Milei, el salario mínimo perdió casi 40 puntos frente a la inflación

Son datos oficiales, que demuestran el deterioro de los ingresos durante los más de dos años de gobierno libertario. Ante esto, los gremios se preparan para dar batalla en las paritarias de abril, que comienzan con algunos incrementos.

Miércoles, 01 de abril de 2026 09:24

El salario mínimo, vital y móvil atraviesa un marcado deterioro en su poder de compra, con una caída acumulada cercana al 38 por ciento en términos reales desde fines de 2023 hasta comienzos de 2026. El retroceso responde a una dinámica sostenida en la que los aumentos nominales quedaron por debajo del ritmo inflacionario.

El proceso de pérdida se profundizó a lo largo de 2024 y continuó durante 2025, en un contexto de alta inflación y ajustes periódicos insuficientes. Aunque se registraron algunas mejoras parciales en determinados meses, la tendencia general se mantuvo negativa, consolidando una baja sostenida del ingreso real.

Como consecuencia, el salario mínimo actual se ubica en niveles históricamente bajos, incluso por debajo de los registrados durante la crisis de 2001, lo que da cuenta de la magnitud del deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores de menores ingresos.

Escenario

El escenario se agrava por el impacto en el mercado laboral, donde también se observa una retracción del empleo formal. La combinación de pérdida de poder adquisitivo y caída en la cantidad de puestos registrados configura un cuadro complejo para los sectores más vulnerables.

En términos históricos, el salario mínimo se encuentra muy lejos de sus valores máximos en términos reales, alcanzados en la década pasada, lo que refleja una tendencia de deterioro acumulado en los ingresos. El desafío hacia adelante radica en lograr una recomposición sostenida del salario real, en un contexto donde la desaceleración de la inflación aún no logra traducirse en mejoras concretas para los trabajadores.

Acuerdos

En tanto, los acuerdos salariales cerrados durante marzo comenzarán a impactar en los haberes de abril para distintos sectores laborales, en un contexto donde las recomposiciones continúan alineadas —o levemente por debajo— de la inflación mensual. Según relevamientos del mercado laboral, la mayoría de las negociaciones paritarias se ubicó en aumentos de entre 2,7 y 3 por ciento mensual, reflejando la pauta salarial predominante y las dificultades de los gremios para recuperar poder adquisitivo frente al avance de los precios.

El escenario muestra acuerdos contenidos, con algunos sectores que lograron mejoras adicionales mediante sumas fijas o ajustes acumulativos, aunque sin revertir la caída real de los ingresos registrada en los últimos meses. El sector de Sanidad, por ejemplo, alcanzó un incremento total del 5,19 por ciento en tres tramos. Para abril se incorporan ajustes pendientes: 1,8 por ciento correspondiente a febrero y 1,7 por ciento por marzo. Con estas actualizaciones, el salario básico llega a más de 1,37 millones de pesos para personal farmacéutico y supera el millón de pesos en servicios generales.

En tanto, la Asociación Bancaria acordó una suba del 2,9 por ciento, en línea con la inflación de febrero. El aumento acumulado en 2026 alcanza el 5,9 por ciento, llevando el ingreso inicial del sector a 2.187.023,79 pesos, uno de los más altos del mercado formal. El Sindicato de Camioneros acordó un incremento del 10,5 por ciento para el primer semestre. En abril se suma un 1,8 por ciento adicional y se incorpora parcialmente una suma fija al salario básico.