Luego de un nuevo fracaso de la paritaria sectorial, la UTA alerta por medidas: “No somos esclavos”

La nueva audiencia entre empresas y el gremio de los colectiveros no logró acercar posturas, y crece la tensión. Hay amenazas de nuevas medidas de fuerza en especial en la zona del AMBA. “El flaco bolsillo de los trabajadores ya no aguanta”, aseguraron.

Jueves, 02 de julio de 2026 10:55

El nuevo fracaso de la audiencia entre colectiveros y las cámaras empresariales vuelve a encender las alarmas, por un posible paro en la zona del AMBA. Luego de alertar por el retraso en el pago del medio aguinaldo, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) explotó por la situación salarial, y dejó un claro mensaje: “No somos esclavos”. El gremio que lidera Roberto Fernández expresó su absoluto rechazo a que las discusiones de costos entre las empresas y el gobierno nacional sigan postergando el salario de los choferes. Desde la UTA remarcaron que “la inflación continúa deteriorando el poder adquisitivo de nuestro salarios”, los trabajadores no podemos continuar esperando indefinidamente”. Así, los choferes iniciaron el mes de julio sin tener definidos los haberes correspondientes a mayo y junio.

Este miércoles fracaso la quinta audiencia consecutiva de la negociación paritaria entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las principales cámaras empresarias del sector de transporte automotor (AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA). Al finalizar el encuentro, el sindicato emitió un comunicado advirtiendo que, si no se destraba el  conflicto, iniciarán medidas de fuerza de forma inminente. “¿Qué tenemos que ver nosotros? Ese argumento no puede justificar la ausencia de una propuesta salarial. Los trabajadores no somos parte de esa discusión y no podemos continuar esperando indefinidamente”, manifestaron desde la UTA ante las autoridades laborales. “El flaco bolsillo de los trabajadores ya no aguanta”, aseguraron.

El gremio también lanzó una advertencia hacia el Ejecutivo por el marco regulatorio vigente en el sector: “Encima nos ponen leyes en que pretenden que no podamos defendernos. No somos esclavos”. El sindicato redobló la presión al señalar que informarán oportunamente a sus cuerpos orgánicos las medidas de fuerza a adoptar, y adelantado que, “Nosotros trabajamos y queremos llevar a nuestros hogares un sueldo digno. Lo informamos, nos llevan al conflicto”, advirtió la representación gremial de la UTA.

Nuevo audiencia

Ante el inminente colapso de las negociaciones, el funcionario actuante del Ministerio de Capital Humano instó a las partes a extremar los esfuerzos para acercar posiciones y preservar el orden público. Para intentar frenar lo que parece una parálisis inevitable del transporte en el AMBA, las autoridades fijaron formalmente una nueva audiencia virtual para el próximo viernes 3 de julio a las 13:00 horas.

Las próximas 48 horas serán determinantes: si el Ministerio de Transporte no pone sobre la mesa una propuesta de actualización de costos que conforme a las cámaras, los usuarios de colectivos sufrirán las consecuencias de una retención de tareas generalizada. “El Estado no puede permanecer ajeno a esta realidad”, alertó la UTA, que agregó que “necesitamos respuesta y es en parte su responsabilidad”

Postura empresarial

De acuerdo al acta oficial del encuentro, las cámaras que nuclean a las líneas de colectivos plantearon “un escenario de asfixia financiera extrema”. Los empresarios dejaron en claro que no están en condiciones de formular ningún tipo de ofrecimiento salarial si la Secretaría de Transporte no reconoce de manera urgente una nueva estructura de costos con valores actualizados.

En esa línea, las empresas denunciaron que los parámetros de subsidios actuales están congelados a precios de insumos vigentes a noviembre de 2025, habiéndose registrado incrementos desmesurados en las erogaciones corrientes, particularmente en el combustible, cuyo costo trepó más de un 25 por ciento por encima del valor reconocido por el Estado. “Resultaría absolutamente irresponsable asumir cualquier compromiso de incremento salarial, de cualquier magnitud que este fuera, pues en la actualidad las empresas se deben endeudar para continuar prestando el servicio público”, argumentaron los representantes patronales, alertando además sobre el riesgo inminente de una “ruptura de la paz social”.