El gobierno usa el salario como ancla inflacionaria, y desde el inicio del20216 impuso un techo en las paritarias. Algunos gremios lograron romper esa limitación, y en estos primeros seis meses del año acordaron mejoras por encima de las pretensiones de la Casa Rosada. Un relevamiento de estos convenios ubica a los encargados de edificio como los más beneficiados en este sentido. El Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH) encabeza el ranking de las paritarias de 2026, ya que sus afiliados acumularon una mejora real del 4,4 por ciento sobre la inflación gracias a una serie de aumentos mensuales que se ubicaron sistemáticamente por encima de la evolución de los precios.
En mayo pasado, el gremio conducido por Víctor Santa María informó el último convenio, que mantiene el esquema acordado en la negociación previa. Según el acta suscripta por las partes, se adicionarán 20 mil pesos al salario básico de la cuarta categoría para trabajadores de jornada completa y 10 mil pesos para las restantes categorías previstas en el convenio. Esos montos serán absorbidos de la suma fija remuneratoria pactada en diciembre de 2025, que hasta abril ascendía a 100 mil pesos. Además, las partes acordaron aplicar un incremento del 2 por ciento sobre los salarios básicos vigentes a abril de 2026, con impacto proporcional sobre adicionales y el resto de las categorías contempladas en el convenio colectivo.
Detrás de los encargados de edificio quedó el acuerdo firmado por la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles, en segundo lugar con una mejora real del 3,2 por ciento. El gremio logró sostener durante todo el semestre acuerdos que permitieron preservar el poder adquisitivo mediante actualizaciones frecuentes.
Camioneros y FATSA
En tanto, el Sindicato de Camioneros volvió a ubicarse en el centro de la escena de las negociaciones paritarias en este 2026 al recibir una propuesta de revisión de 27.258 pesos correspondiente al mes de junio, aunque el gremio que conduce Hugo Moyano todavía no confirmó si aceptará el ofrecimiento empresario. La cifra surge de la cláusula de revisión incluida en el acuerdo firmado en marzo y refleja la diferencia entre la inflación acumulada y los incrementos otorgados durante el período, pero la demora en la respuesta sindical deja en evidencia que la discusión excede ese monto y se traslada a otros componentes del salario.
Mientras Camioneros mantiene abierta la discusión, la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), conducida por Héctor Daer, alcanzó un nuevo entendimiento para el personal asistencial. El convenio establece un incremento acumulado del 7,3 por ciento entre junio y agosto, distribuido en tres tramos: 3,7 por ciento en junio, 2 por ciento en julio y 1,6 por ciento en agosto. Además, ambas partes acordaron el pago de sumas no remunerativas de 90 mil pesos durante junio y julio y otra de 80 mil pesos correspondiente a agosto. También resolvieron incorporar desde ese mes 12 mil pesos al salario básico de la categoría inicial, absorbiendo parte de las sumas extraordinarias.
Otras mejoras
Los trabajadores de la industria química alcanzaron una recuperación real del 3,1 por ciento. El resultado estuvo impulsado principalmente por las negociaciones de enero y abril, cuando consiguieron incrementos significativamente superiores a la inflación. El poderoso gremio aceitero cerró el semestre con una mejora real del 2,8 por ciento, ubicándose nuevamente entre los convenios que consiguieron las mayores recomposiciones salariales.
La Asociación Bancaria acumuló una mejora real del 2,6 por ciento. El sindicato mantuvo durante todo el semestre una política de actualizaciones mensuales atadas a la evolución de los precios, evitando pérdidas del salario real. La Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) logró una recuperación real del 2,7 por ciento. El convenio incluyó incrementos prácticamente todos los meses, permitiendo compensar parcialmente el complejo escenario que atraviesa la actividad por la caída de la obra pública y la desaceleración de la construcción privada.
La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) también finalizó el semestre con una mejora real del 2,7por ciento. Aunque las últimas negociaciones fueron más moderadas, los incrementos obtenidos durante los primeros meses permitieron cerrar el período por encima de la inflación. La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), que representa al mayor número de trabajadores registrados del país, acumuló una mejora real cercana al 2,1 por ciento. Los aumentos más importantes llegaron durante el segundo trimestre y el convenio mantiene abierta la posibilidad de nuevas revisiones si la inflación vuelve a acelerarse. En el mes de julio, las sumas no remunerativas que se venían abonando en los últimos meses pasan a integrar el salario básico, lo que modifica la estructura de los haberes y mejora el impacto sobre adicionales, aguinaldo y futuras actualizaciones. De esta manera, las categorías iniciales del convenio ya superan el piso de 1.230.000 pesos mensuales.