Miles de fueguitos se prenden en la Argentina todos los días para que nuestro pueblo coma

El secretario general de la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, reflexionó sobre la crisis social, el rol de la organización comunitaria en los barrios populares y cuestionó las políticas de ajuste.

Junto a la Secretaria Adjunta de la Central y referente de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA), Silvia Alcoba, participamos el viernes de una olla popular en el Merendero “Tacitas de Colores” del barrio Cooperativa Vipro, camino a 60 cuadras, compartiendo el pan con vecinos y vecinas y fortaleciendo la organización comunitaria.

La solidaridad de los de abajo

Primero quiero reivindicar a Mariano, Brenda y su mamá por abrir las puertas de sus casas. Estamos en un momento donde los medios de comunicación te dicen encerrate porque el del lado te va a cagar, y ellos de corazón abren sus puertas para que la barriada acuda a una copa de leche o a un plato de guiso. Me parece importante remarcar que en estas situaciones tan difíciles que vivimos, la solidaridad de los de abajo es la única que va a cambiar la realidad, ni los políticos ni los gobiernos, desde el barrio con humildad y solidaridad vamos a salir.

Pensaba en el valor de la olla, poder compartir un pedazo de pan y la comida fortalece la palabra compañero y compañera que significa esto de compartir el pan y el alimento. Quiero decirles que este fueguito que está prendido ahí es uno de los miles de fueguitos que en la Argentina se prenden todos los días para que las ollas funcionen y nuestro pueblo coma. A seguir laburando de manera colectiva porque la salida no es individual.

La clase trabajadora y el ajuste

Las trabajadoras y trabajadores de las barriadas populares junto a los laburantes registrados, en negro, activos, jubilados y desempleados forman parte del mismo colectivo, porque la clase es una sola y en su seno se está gestando el nuevo sujeto político y social de esta etapa.