"No es exigencia, es maltrato" fue el texto de los carteles que pegaron por toda la redacción los periodistas, productores y trabajadores de varias áreas de la señal A24 del Grupo América.

El primer detonante del malestar en la emisora fue la repentina salida de María Belén Ludueña, del envío Buenos Días, América, que co conducía con el ahora cuestionado periodista Antonio Laje.

Posteriomente, se animaron a declarar públicamente varias periodistas y columnistas más, que pasaron por el mismo noticiero, y que dirigieron sus testimonios hacia el conductor al que señalaron como provocador de maltrato laboral, y una de ellas también habló de acoso sexual.

El episodio que levantó sospechas de maltrato

La última vez que apareció en "Buenos días América" la pareja del ex intendente de Vicente López, Jorge Macri, María Belén Ludueña fue ven medio de un estremecedor llanto, expresando cierta sorpresa e incertidumbre acerca de su futuro laboral, a pesar de que Antonio Laje quiso al aire desviar ese momento angustiante diciendo que “seguramente tendría su lugar asignado en la emisora pero en otro espacio”, lo cual Ludueña nunca convalidó como cierto.

El periodista de espectáculos Ángel de Brito en aquel momento se animó a ventilar la primera intimidad escribiendo en su cuenta de Twitter: "Qué triste que en pleno 2021, una profesional no pueda hablar del maltrato laboral. ¿Por qué llora María Belén Ludueña? Y detrás de un maltratador, hay mucha gente con poder que lo apoya".

También la nutricionista

Luego se sumó la nutricionista Fiorella Vitelli, quien reafirmó ese maltrato en A24 y toda la programación de América en general expresado por De Brito e intuido en los gestos y silencios de María Belén Ludueña, pero sin apuntar específicamente a Antonio Laje.

"Lo que me pasó a mí es que no me di cuenta cómo había empezado a naturalizar ciertas conductas de violencia. Eso es muy importante para tener en cuenta. Cuando echaban personal, compañeras me decían “cuídate, estate atenta”. Una no se empieza a dar cuenta o dice “debe ser así” porque no conozco otra cosa. Es importante saber que cuando hay una situación de violencia laboral no es de una sola la persona responsable. Capaz uno piensa que es la persona que está enfrente de cámara, pero no podría hacerlo si no hubiese toda una estructura atrás", aseguró en declaraciones radiales Fiorella Vitelli, la nutricionista que durante un largo tiempo fue columnista en el programa de Buenos días América y que repentinamente durante la cuarentena inicial fue desvinculada sin explicaciones que lo justifiquen.

"¿A quién te estas cogiendo?", le preguntó Laje

Sandra Igelka es otra de las productoras y cronistas afectadas por la situación y le contó a la Revista Noticias su ejemplo del maltrato laboral recibido de parte del conductor: “Cuando Laje llegó al canal hacía 17 años que yo trabajaba ahí. Se cruzó conmigo, me sacó de segmentos importantes y hasta prohibió que me llevaran como invitada a otros programas. Venía castigándome, pero un día en 2014 alguien de más arriba le dijo que me tocaba una cobertura en Cuba. Parecía enojado por tener que comunicarme algo bueno. Me miró y me dijo: ‘¿Vos te estás cogiendo a alguien del canal o a algún ministro?’ Lo frené y, a partir de ahí fue todo peor. Consulté con abogados y la única opción era denunciar y quedarme sin trabajo. Tengo 57, no es tan fácil conseguir otro. Entonces, le hablé a una directiva. “Los gerentes pasan y nosotras quedamos. Aguantá’, me respondió”.

La protesta se extendió a toda la redacción

Ante esta situación, y tomando el textual del conductor, los trabajadores y trabajadoras de América y A24, en donde se desempeña Laje como conductor, inundaron las oficinas del canal con carteles que rezaban: "No es exigencia, es maltrato".

Por otra parte, el colectivo de Periodistas Argentinas también se manifestó tras los dichos del periodista y resaltó la importancia de no naturalizar el maltrato laboral.

Después de más de más de una semana de silencio, Laje realizó en su programa un desconsolado discurso a manera de descargo en el cual hizo culto a su "exigencia" dejando en el aire que a causa de "su profesionalismo" es posible que haya deslizado algún destrato, por el cual pidió unas poco convincentes disculpas en conjugación potencial.

"Yo creo en el esfuerzo, en el mérito y en las exigencias. Yo no creo en los maltratos, la verdad que no, creo en exigencias", fueron las textuales palabras de Antonio Laje, cuando un mar de lágrimas invadió el momento en que reflejaba "que estaba viviendo un verdadero infierno".

"No es fácil este trabajo, no es para todos. Obviamente tengo un humor de perros y cuando las cosas salen mal, me enojo. Yo no creo en los maltratos, creo en exigencias", dijo Laje durante su programa "Buenos días América" para enfrentar los comentarios.

Tomaron sus propias palabras como consigna

Debido a esos dichos, los integrantes de la redacción de A24 y América decidieron levantar su voz como colectivo laboral.

"El espacio de trabajo es un lugar que debe inspirar tranquilidad, confianza y seguridad. La violencia en cualquiera de sus formas es repudiable y no hay que naturalizarla", expresaron desde Periodistas Argentinas.

"A lo largo de los años, este tipo de situaciones se silenciaron por miedo a perder oportunidades. Muchas personas no se animaron a exponer sus vivencias para no quedar como "problemáticas"' y que su relato sea etiquetado como 'falso'. ¿Qué podemos hacer al respecto? Creele a quien denuncia. No es fácil levantarse en contra de un hecho que, por enseñanzas culturales, fue enmarcado como 'indebido', teniendo que soportar secuelas negativas en la salud mental", fue lo suscrito también por trabajadores y trabajadoras del Grupo América con, por ahora, una protesta por maltrato laboral que no fue televisada... aunque sí viralizada.