El conflicto en el yacimiento Cerro Negro, operado por la multinacional Newmont en Santa Cruz, ingresó en una fase crítica. La Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN) confirmó que, tras el vencimiento de la conciliación obligatoria, se abre un período de negociación bajo “cuartos intermedios”, con una audiencia clave fijada para el 27 de abril.
La organización sindical mantiene el estado de alerta y asamblea permanente, en el marco de un reclamo que ya lleva más de un mes y que tiene como eje la denuncia de discriminación en el pago de bonos.
Fin de la conciliación y malestar en aumento
De acuerdo al comunicado difundido por la conducción Regional Sur, el 9 de abril marcó el cierre formal de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, lo que habilita un nuevo escenario en la disputa.
“Hoy vence el periodo de Conciliación Obligatoria. A partir de este momento, entramos en una etapa de CUARTOS INTERMEDIOS”, señalaron desde el gremio, y agregaron que se trata de “un tiempo de descuento donde la presión gremial sigue activa”, dice el documento firmado por Oscar Romillo, Director Regional Sur de ASIJEMIN.
Según explicaron, esta instancia implica que, si bien finalizó el plazo legal, ambas partes acuerdan mantener abierta la mesa de negociación mientras la empresa define una propuesta superadora.
En ese marco, crecen las chances de un endurecimiento del conflicto si no hay avances concretos en los próximos días.
Un conflicto que se profundiza desde marzo
El sindicato también reconstruyó la cronología del conflicto, que comenzó el 3 de marzo con medidas de fuerza impulsadas por las bases ante la falta de respuestas de la empresa.
Tras esa decisión, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, lo que derivó en una serie de audiencias que, lejos de destrabar la situación, estuvieron atravesadas por fuertes cuestionamientos.
“Denunciamos a Newmont por enviar representantes sin poder de decisión, lo que declaramos inadmisible”, indicaron desde ASIJEMIN, en línea con lo que ya habían advertido en instancias previas.
Tal como informó Data Gremial, el gremio acusó a la compañía de dilatar las negociaciones e incluso de vaciar audiencias, lo que elevó la tensión y dejó el conflicto al borde del paro.
Denuncian discriminación salarial y apuntan a la casa matriz
El eje central del reclamo sigue siendo el bono que, según el sindicato que conduce a nivel nacional Marcelo Mena Muñoz, se paga de manera desigual entre los trabajadores.
En ese contexto, ASIJEMIN denunció una situación de “discriminación salarial” y anunció una estrategia para escalar el conflicto al plano internacional, apuntando directamente a la estructura global de la empresa.
“Newmont se vende al mundo bajo el valor de la ‘Integridad’. Sin embargo, lo que vivimos rompe sus propios códigos globales”, afirmaron.
Como parte de esa estrategia, el gremio impulsa que los trabajadores utilicen los canales de ética corporativos de la compañía para denunciar las irregularidades, buscando generar presión desde la casa matriz.
El 27 de abril, una fecha decisiva
Con este escenario, la audiencia del 27 de abril aparece como el punto de inflexión del conflicto. Ese día, la empresa deberá presentar una propuesta final que permita destrabar la negociación.
Desde el sindicato fueron claros: se trata del “plazo máximo” para alcanzar un acuerdo.
Mientras tanto, la conducción gremial remarcó la importancia de la unidad de los trabajadores y destacó que la negociación se lleva adelante con “compromiso, estrategia y disciplina”.
Con el estado de alerta vigente, la cuenta regresiva ya está en marcha: si Newmont no presenta una propuesta concreta que dé respuesta al reclamo por el bono y ponga fin a la denunciada discriminación salarial, el conflicto podría escalar a un paro que impacte de lleno en la operación de Cerro Negro y vuelva a tensar el escenario minero en Santa Cruz.