Luego de una importante marcha frente a la sede de la planta, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria en el conflicto de Lustramax, luego del despido de al menos de casi 30 operarios. Este martes, hubo una audiencia en la sede de la cartera laboral, que no logró acercar las partes. Ante esto, se decidió la medida, que según los empleados todavía no fue acatada. Por eso, se mantuvo la protesta en la puerta de la firma, ubicada en la localidad de Tortuguitas, partido de Malvinas Argentinas.
Mediante un comunicado, los trabajadores y delegados de Lustramax denunciaron la actitud hostil de la empresa. “Nos encontramos en lucha en defensa de nuestros puestos de trabajo, el salario y las condiciones laborales, frente a los reiterados atropellos de la empresa, que lejos de dar respuesta a nuestros reclamos profundiza el conflicto”, recalcaron. En el texto, denunciaron que Lustramax no cumple con la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, “desconociendo la autoridad laboral y avanzando de manera ilegal contra los trabajadores”.
“Seguimos acampando porque el Ministerio de Trabajo hizo un acuerdo, pero no habla de reincorporar definitivamente a las personas”, señaló el documento. En ese marco, los trabajadores advierten que el conflicto sólo quedó en suspenso y sin soluciones de fondo. En este marco, acusaron a la empresa de despedir delegados sindicales, en “un claro intento de disciplinamiento, persecución gremial y ataque a la organización colectiva, como se pretende hacer con la reforma laboral de forma generalizada”.
El argumento de la crisis
La semana pasada, la firma de artículos de limpieza Lustramax decidió despedir a 29 empleados, desatando el conflicto actual. Bajo el argumento de una supuesta crisis de ingresos, la firma pidió un Procedimiento Preventivo de Crisis (PCC), pese a lo cual ejecutó las cesantías. Los trabajadores rechazan estos argumentos: “Afirmamos que la empresa no atraviesa ninguna crisis económica que justifique despidos ni ajustes”. Estas medidas responden “exclusivamente a una política patronal de precarización, recorte de derechos y ataque a la representación sindical”.
Ante la falta de acuerdo en la audiencia y el no acatamiento a la conciliación obligatoria, se mantienen las medidas de fuerzas. “Desde hace semanas venimos organizándonos colectivamente, sosteniendo una permanencia con asamblea permanente en la empresa, realizando medidas de fuerza y visibilización del conflicto”, recordaron los trabajadores. En este marco, se realizaron dos cortes de la Panamericana, que contaron con “un amplio apoyo de la población, demostrando que este reclamo es justo y legítimo”.
Sin respuesta
Los trabajadores y delegados remarcan que el acuerdo habilita el ingreso bajo el artículo 30, pero la empresa se niega a permitirlo. “El dictamen dice que podemos entrar, pero la empresa no quiere, entonces ya está incumpliendo”, denunciaron. Para los despedidos, esta negativa vacía de contenido la conciliación obligatoria. Ante esto, convocaron a participar de una reunión de solidaridad en la puerta de la fábrica, Estados Unidos 4545, para “fortalecer esta pelea, coordinar acciones y rodear de apoyo nuestra lucha”.
“La solidaridad de clase es una herramienta fundamental para enfrentar el ajuste y los ataques a los derechos laborales, como la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei. Si tocan a uno, nos tocan a todos”, concluyeron.