El mercado laboral de Brasil alcanzó un hito histórico al registrar una tasa de desempleo del 5,2% en el trimestre finalizado en noviembre, el nivel más bajo desde el inicio de la serie estadística en 2012, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
La caída del desempleo estuvo acompañada por un crecimiento récord del número de personas ocupadas, lo que consolida el mejor momento del mercado de trabajo brasileño en más de una década. De acuerdo con el organismo oficial, el desempeño refleja una recuperación sostenida del empleo y una mejora en las condiciones de vida de millones de trabajadores.
Caída del desempleo y mejora sostenida
La nueva tasa implica una disminución de dos décimas respecto al trimestre anterior (5,4%) y una baja de 0,9 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año pasado. En términos absolutos, el número de personas desocupadas descendió a 5,6 millones, el registro más bajo en 14 años.
Esto representa una reducción del 7,2% frente al trimestre previo y del 14,9% interanual, lo que se traduce en que casi un millón de brasileños dejaron de estar desempleados en los últimos doce meses.
En paralelo, la población ocupada alcanzó los 103,2 millones de personas, un máximo histórico desde que se realiza la medición actual. El crecimiento fue del 0,6% trimestral y del 1,1% anual, con alrededor de 1,1 millón de nuevos puestos de trabajo.
Más empleo formal y expansión sectorial
Uno de los datos más relevantes desde una perspectiva sindical es el fuerte avance del empleo registrado. El número de trabajadores con contrato formal (“carteira assinada”) llegó a 39,4 millones, el nivel más alto desde 2012, con un incremento interanual del 2,6%, equivalente a un millón de nuevos empleos formales.
Si bien el empleo informal continúa siendo elevado, con 38,8 millones de trabajadores, en los últimos doce meses se redujo un 3,4%, lo que marca una leve pero significativa mejora en la calidad del empleo.
El sector privado alcanzó un récord de 52,7 millones de puestos, mientras que el empleo público creció hasta 13,1 millones. A su vez, los trabajadores por cuenta propia sumaron 26 millones, reflejando una expansión generalizada del mercado laboral.
Los sectores que más impulsaron la creación de empleo fueron transporte, almacenamiento y correo, con un crecimiento del 3,9% interanual, y la administración pública, especialmente en áreas vinculadas a educación, seguridad social y defensa, con un aumento del 5,6%.
Menor subutilización, mejores ingresos y menos desaliento
La tasa de subutilización de la fuerza laboral, que incluye a desocupados, subocupados y personas que dejaron de buscar empleo, cayó al 13,5%, el nivel más bajo de toda la serie histórica. El número de personas consideradas “fuerza de trabajo desperdiciada” se redujo a 15,4 millones.
También se destacó la caída de la población desalentada, que bajó a 2,6 millones de personas, el nivel más bajo desde 2015, con una reducción interanual del 12,9%.
En materia de ingresos, el salario real medio aumentó un 1,8% trimestral y un 4,5% interanual, ubicándose en R$ 3.574, mientras que la masa salarial real alcanzó un récord de R$ 363,7 mil millones, reflejando una mayor distribución del ingreso entre los trabajadores.
Lula y su raíz sindical
Estos resultados se dan bajo la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva, cuya trayectoria política está profundamente ligada al movimiento obrero. Lula fue obrero metalúrgico en el cinturón industrial del ABC paulista y se convirtió en uno de los principales dirigentes sindicales de Brasil durante las grandes huelgas de fines de los años setenta, que desafiaron a la dictadura militar.
Desde el Sindicato de Metalúrgicos de São Bernardo do Campo, Lula emergió como referente de la clase trabajadora y fue uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores (PT) y de la Central Única de los Trabajadores (CUT), pilares del sindicalismo brasileño contemporáneo. Su llegada —y regreso— al gobierno estuvo siempre asociada a una agenda de empleo, inclusión social y fortalecimiento del salario, ejes que vuelven a reflejarse en los indicadores actuales.