La falta de mantenimiento y la paralización de obras transformaron a gran parte de la red vial argentina en una trampa mortal. La semana pasada, el Instituto Argentina Grande (IAG) presentó un mapa de las condiciones de los caminos por provincias, y el aumento de la siniestralidad. Ahora, la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) actualizó su relevamiento técnico y alerta que “entre el 65 y el 70 por ciento de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo, afectando directamente la seguridad de los viajeros y la logística productiva”.
El documento, titulado Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial, denuncia que el abandono del mantenimiento preventivo disparó la siniestralidad: las víctimas fatales aumentaron un 14 por ciento interanual, alcanzando las 4.369 muertes.
Por estos datos, FEPEVINA viene reclamando que se declare la “emergencia vial” en todo el país. Según pudo saber Data Gremial, esta semana varios gremios de base le enviaron carta documento al actual interventor de Vialidad Nacional, Marcelo Jorge Campoy, al igual que otras áreas del Estado, para denunciar que la entidad “sufre un intenso recorte presupuestario”, que no le permite cumplir con sus obligaciones.
Detalles
En el informe, FEPEVINA habla de las características de la actual situación de las rutas. En la Región Centro y Sur habla de “ruleta rusa”. Ruta Nacional 33 (Buenos Aires - Santa Fe): Es calificada como “uno de los casos más críticos, donde transitar es jugar a la ruleta rusa". Conecta los puertos de Bahía Blanca y Rosario, pero presenta fallas estructurales donde la base del asfalto ha cedido. Los parches actuales duran menos de seis meses por el tránsito pesado de la cosecha.
Ruta Nacional 151 (Río Negro - La Pampa): Vital para Vaca Muerta, su estado es de "abandono total" con baches tipo "cráter" que obligan a circular por la banquina. El diagnóstico técnico indica que el bacheo ya no sirve y requiere una reconstrucción total para soportar los equipos petroleros. Ruta Nacional 35 y Corredores Patagónicos: Se reportan tramos con superficie totalmente desgranada y pérdida de áridos.
Pasos Fronterizos
Ruta Nacional 121 (Corrientes): Conecta con el Puente Santo Tomé-São Borja. Sufre una "falla estructural completa" con ahuellamiento severo; no admite más bacheo, necesita reconstrucción total. Ruta Nacional 119 (Corrientes): Es un "punto rojo" de seguridad vial, especialmente cerca de Curuzú Cuatiá, debido a la mezcla de camiones y turistas en una calzada con "piel de cocodrilo" y bordes rotos.
Ruta Nacional 120 (Corrientes): Une Ituzaingó y Virasoro. El tránsito de industrias forestales destruyó la calzada, dejándola con tramos intransitables. Ruta Nacional A015 y 136 (Entre Ríos): Son los accesos a los puentes de Salto Grande y Fray Bentos. Presentan descalce de banquinas y agotamiento estructural, pese a ser corredores turísticos y de exportación claves. Ruta Nacional 1V11 (Santa Fe): Atraviesa la zona portuaria con un deterioro crónico que el bacheo recurrente no logra solucionar.
Por último, en la provincia con mayor caudal de tránsito, la parálisis de las obras de transformación en autopista agravó los riesgos. Ruta Nacional 5: Denominada por los usuarios como el "peaje hacia la muerte" debido al aumento de tarifas sin mejoras. La obra de la variante Suipacha avanza a ritmo lento o nulo, generando congestión y accidentes en un tramo con capacidad insuficiente. Ruta Nacional 3: Las obras están paralizadas, especialmente en el tramo San Miguel del Monte - Gorchs. Es el acceso de la producción cerealera al puerto de Bahía Blanca y registra alta siniestralidad por choques frontales.