Tras la suba de contagios en CABA, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires mantendrá una reunión con los gremios docentes para discutir el regreso a clases presenciales, estimado para el 17 de febrero.

La administración de Horacio Rodríguez Larreta convocó a los gremios para debatir sobre la vuelta a clases presenciales, pactada para el 17 de febrero. Desde los sindicatos advierten que no será posible, ya que “hay condiciones que no se están dando” ante el abrupto aumento de casos positivos de Coronavirus.

El Gobierno porteño parece firme en su postura de comenzar las clases presenciales en febrero, tal y como lo aseguró Diego Santilli, vicejefe de Gobierno porteño, hace pocos días, cuando señaló que la presencialidad “es la prioridad” luego de casi un año de educación virtual.

Por el contrario, Jorge Adaro, secretario adjunto de la Asociación Docente Ademys, indicó que “es apresurado sostener el inicio del ciclo lectivo para 17 de febrero”, porque “hay un aumento exponencial (de casos de Covid-19) que llevan a una situación muy similar a la de 2020”.

“Hay condiciones que no se están dando como para garantizar que el regreso a la presencialidad. Por ejemplo, las escuelas están hechas con aulas para 20 o 30 pibes y esto implica hacer un reordenamiento del espacio de las escuelas y no tenemos noticias de que el Gobierno haya hecho algo”, continuó Adaro.

Además, el referente docente explicó que existe una notable falta de personal en las escuelas: “Cuando un auxiliar se jubila ya no tiene reemplazo y esto significa que en gran cantidad de escuelas de la Ciudad de Buenos Aires hay escaso personal”, y añadió: “Hay que pensar que en el mejor de los escenarios vamos a un sistema dual, presencial y virtual, y para ello necesitamos una mayor cantidad de docentes”.

En la misma línea, detalló que es muy difícil llevar a cabo el plan de vacunación contra el Coronavirus antes del 17 de febrero, por lo que “es casi caprichoso por parte del Gobierno porteño mantener una fecha”.

“El problema es que se puede tener un panorama en el mes de noviembre, se dijo que en verano bajaba (la cantidad de contagios), pero no estaba previsto el aumento de casos en pleno verano. Esto parece que no mueve en ningún punto el esquema que tiene el Gobierno”, concluyó Adaro.