Si algo le faltaba a la escalada de tensión entre La Bancaria y el Banco Santander fue el gravísimo capítulo de ayer. En el marco de las jornadas de protestas para denunciar “maniobras de achicamiento” de la entidad con el objetivo de cerrar sucursales y despedir a trabajadores, el gremio informó que la empresa bloqueó durante casi cinco horas todos los accesos de su edificio central (Garay 125, CABA), prohibiendo la entrada y salida de trabajadores, en un intento por evitar el ingreso de la Comisión Gremial Interna (CGI).

“Lamentablemente, los directivos del banco, quienes solicitan permanentemente paz social, respeto y diálogo, no solo nos han bloqueado el acceso al edificio deliberadamente para realizar la actividad, sino que al mismo tiempo cerraron todas las puertas de acceso, prohibiendo la entrada y salida de todas y todos los trabajadores durante aproximadamente cinco horas en una clara y evidente privación ilegítima de la libertad”, denunció la CGI del Santander a través de un comunicado al que tuvo acceso Data Gremial.

El hecho fue certificado por una escribana pública enviada por la Asociación Bancaria.

Tweet de Data Gremial

“Fue totalmente antisindical. Compañeros que tenían que salir a buscar a sus hijos a la escuela o llevar a su padre al médico no pudieron hacerlo por decisión del Banco de no abrir las puertas para que ingrese la gremial”, señaló Cristian Stratico, secretario general de la CGl Banco Santander, en diálogo con este portal. 

Crece el conflicto

Las manifestaciones van en aumento porque el gremio denuncia que la empresa quiere automatizar 77 sucursales en todo el país, de las 404 que hay hoy en día y seguir reduciendo la plantilla de personal efectivo.

En ese sentido, Stratico, que también es secretario de Acción Social y Deportes de la conducción nacional de La Bancaria, explicó que, una sucursal al ser incluida en el proceso de automatización, implica que el banco elimine las cajas y la atención al público, deje los cajeros automáticos y asigne a dos personas para que trabajen en la sede y, como consecuencia, se reduzca la cantidad de personal.

También denunciaron retiros y un sinfín de presiones patronales, que tienden al “achicamiento” de la empresa en el país.

Más tensión

Tras el lamentable episodio del edificio central del Banco Santander hubo una audiencia virtual convocada por el Ministerio de Trabajo, donde los trabajadores esperaban soluciones a sus reclamos, pero la entidad financiera “ha vuelto a negar cada uno de los puntos presentados en la denuncia”, detalló la CGI.

Son negadores seriales, son mentirosos compulsivos. Esta nueva actitud desafiante, antisindical y que va en contra de nuestros derechos no nos intimida. Refuerza nuestro compromiso. Seguiremos reclamando y exigiendo. No nos van a doblegar. ¡Con las y los trabajadores, no!”, concluyó el duro comunicado.