El Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, conducido por Guillermo Pereyra, atraviesa una compleja realidad que combina la recomposición salarial 2020, la apertura de paritarias 2021 y la reincorporación de 1200 trabajadores petroleros, quienes aún se encuentran con destino incierto.

“La actividad se ha recuperado mucho y más desde que firmamos el acuerdo de sustentabilidad y empleo (con YPF), que termina este mes pero falta mayor movilidad de los equipos. Vamos por la autovía norte al parque industrial y vemos la cantidad de equipos parados, eso es todo trabajadores sin empleo en los yacimientos”, sostuvo Pereyra.

Frente a este panorama, el gremio alcanzó acuerdo con algunas compañías que pertenecen a la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) y ahora hará lo propio con las operadoras dentro de la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH).

De este modo, el sindicato se enfrenta a tres tareas: buscar una recomposición salarial del 2020 para recuperar el poder adquisitivo perdido por la crisis que causó la pandemia y el golpe inflacionario, abrir la negociación paritaria de este año, y lograr que aquellos 1200 trabajadores regresen al yacimiento.

“Hay empresas con las que hemos alcanzado acuerdos, como con San Antonio. Ellos tenían 359 compañeros sin trabajar. Como hay equipos trabajando, pedimos que haya rotación: 14 días trabajan, 14 descansan y siete están suspendidos dentro del 223 Bis de la Ley de Contrato de Trabajo”, concluyó el dirigente petrolero.