La Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE) manifestó su enérgica condena al ataque militar llevado adelante por fuerzas de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela y alertó sobre una nueva escalada de intervencionismo en América Latina.
A través de un comunicado oficial, la organización sindical regional calificó el bombardeo como un hecho “brutal” y lo enmarcó dentro de la política imperial e intervencionista del gobierno estadounidense, señalando que este tipo de acciones vulneran gravemente la soberanía de los pueblos y ponen en riesgo la estabilidad regional.
El documento fue firmado por el presidente de la CLATE, Julio Fuentes, y su secretario general, Martín Pereira, quienes expresaron su solidaridad con el pueblo venezolano y con los trabajadores y trabajadoras del Estado que se ven directamente afectados por las consecuencias de los conflictos armados.
Violación del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU
Desde la CLATE advirtieron que el ataque constituye una violación flagrante de los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas, particularmente en sus artículos 1 y 2, que promueven el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, así como la resolución pacífica de los conflictos entre los Estados.
En ese sentido, la confederación regional remarcó que las acciones militares unilaterales no solo desconocen el Derecho Internacional, sino que además profundizan escenarios de violencia que impactan negativamente en el desarrollo social, económico y democrático de los países de la región.
Intereses económicos y recursos estratégicos
El comunicado de la CLATE también puso el foco en los intereses económicos que subyacen detrás de la ofensiva militar. Según señalaron, el verdadero objetivo de Estados Unidos en Venezuela es el control de sus recursos estratégicos, en particular el petróleo y los minerales, pilares fundamentales de la soberanía económica del país.
“La intención es quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación venezolana”, advirtieron desde la organización, al tiempo que denunciaron que este tipo de intervenciones responden a una lógica de dominación que históricamente ha afectado a América Latina y el Caribe.
La CLATE nuclea a organizaciones de trabajadores estatales de más de 20 países y mantiene una postura histórica en defensa de la autodeterminación de los pueblos y de un modelo de desarrollo soberano e inclusivo.
Alerta y movilización en defensa de la paz regional
En el tramo final del documento, la confederación sindical exigió el respeto irrestricto del Derecho Internacional y de los principios de la ONU, y anunció el estado de alerta y movilización de sus organizaciones afiliadas para acompañar al pueblo venezolano.
Asimismo, reafirmó una de sus consignas centrales: “Nuestra región es territorio de paz. No a la guerra ni al intervencionismo, sí a la soberanía popular”.
Esta postura se inscribe en una línea política sostenida por la conducción de la CLATE, que recientemente había remarcado que uno de los principales desafíos hacia los próximos años será sostener la lucha por la paz en la región como condición indispensable para la integración latinoamericana y la defensa de los derechos de los trabajadores.