En la madrugada de hoy jueves, los senadores dieron media sanción al proyecto de ley del gobierno nacional que introduce cambios en la legislación del trabajo. Como se había anticipado en toda la jornada, se cumplió el principio de acuerdo que había logrado el oficialismo con varios gobernadores, que incluyó cambios en muchos de los artículos más polémicos. A diferencia de otras veces, donde la gestión libertaria optó por posturas más duras e intransigentes, esta vez decidió negociar para que no corra peligro la aprobación de la norma en la cámara alta. Esta vez no hubo sorpresas, los números que contó en la previa se vieron reflejados en el tablero del recinto.
El debate dividió desde el inicio al recinto en dos posiciones encontradas. De un lado, el oficialismo libertario y la oposición dialoguista, integrada por la UCR, el PRO y fuerzas provinciales, que apoyaron la necesidad de “modernizar” las relaciones laborales. Del otro, las diferentes variantes del peronismo, con el kirchnerismo a la cabeza, que rechaza la iniciativa por considerar que desprotegerá a los trabajadores, conculcándole derechos.
En definitiva, el gobierno de Javier Milei cosechó 42 votos que fueron aportados por la Libertad Avanza, el radicalismo, el PRO, Independencia, Frente Social de la Concordia, Despierta Chubut, Primero los Salteños, Provincias Unidas, Frente Cívico, y la Neuquinidad. El proyecto se votó con el respaldo de los 20 legisladores de la LLA, 10 de la UCR, 3 del PRO, 2 del Frente de la Concordia Social, 2 de Provincias Unidas, y 1 del Frente Cívico, 1 de Independencia, 1 de Despierta Chubut, 1 La Neuquinidad, Y 1 Primero los Salteños. Por su parte, los 30 votos de rechazo a la ley fueron aportados por el interbloque del peronismo conformado por el bloque Justicialista, Convicción Federal, y el Frente Cívico de Santiago del Estero que reunió 28 a los que sumaron dos legisladores de Santa Cruz.
Cambios
Un tema clave que le dio vía libre anoche al proyecto fue que los gremios mantendrán la facultad de cobrar de manera compulsiva los “aportes solidarios” a los trabajadores por representarlos en las negociaciones colectivas. Eso sí, sólo se le impondrá un tope del 2 por ciento a esos aportes. Como contrapartida, se tomó la misma decisión para los aportes que cobran las cámaras empresarias. Seguirán siendo obligatorios, pero limitados -como hasta ahora- al 0,5 por ciento mensual.
El texto que finalmente saldrá del Senado con destino a la Cámara de Diputados se definía esta madrugada con la votación en particular. Lo único concreto es que se respetará la eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias del 35 por ciento al 31 por ciento, reclamada por los gobernadores provinciales y que terminó por darle a la jefa de los senadores oficialistas, Patricia Bullrich, los votos que necesitaba para darle luz verde a la reforma laboral en el Senado.
Apoyos claves
El Gobierno selló en las últimas semanas acuerdos con gobernadores, gestionados principalmente por el ministro del Interior, Diego Santilli, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Estos senadores, muchos de bloques provinciales o disidentes peronistas, fueron decisivos para llegar a los 42 positivos y marcaron el carácter transversal de la aprobación. Estos acompañamientos provinciales, pese al rechazo de la conducción peronista nacional y sectores sindicales, fueron fundamentales para superar la resistencia opositora y lograr la media sanción. El proyecto ahora ingresa a Diputados, donde el oficialismo buscará su aprobación definitiva en el período de sesiones extraordinarias, con el objetivo de que forme parte de la agenda legislativa antes del 1° de marzo.
Luego de la presión de Pablo Moyano, el gobernador de Santa Cruz Claudio Vidal mandó a votar en contra de la reforma laboral: “Nosotros, desde el Bloque Por Santa Cruz, no vamos a votar en contra de los trabajadores”, aseguró sobre el final de su alocución José María Carambia y despejó el clima de duda sobre el posicionamiento de Vidal y su espacio respecto del proyecto de reforma laboral libertaria. Y agregó: “Entendemos que la esencia de la ley es afectar los derechos del trabajador”. En la previa había sido el camionero el que había puesto la lupa en el santacruceño: “Hay cuatro senadores que faltan para el rechazo total y uno de los que no darían sus senadores para rechazarla es Claudio Vidal, que viene del movimiento obrero”, se había quejado.