La industria del gas atraviesa un proceso de expansión marcado por la explotación de Vaca Muerta y la creciente participación de inversiones privadas, pero en paralelo los trabajadores del sector enfrentan nuevos desafíos vinculados al costo del transporte, el impacto tarifario y la necesidad de sostener paritarias que acompañen la inflación. En ese escenario, Pablo Blanco, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas y afines (STIGAS), advirtió que el gremio intensificará sus reclamos si las empresas no reconocen los mayores gastos que afrontan los trabajadores.
“Somos parte de la construcción de un país”
En declaraciones periodísticas, Blanco destacó que el sector del gas se encuentra en una etapa de crecimiento, lo que permitió sostener la estabilidad laboral y discutir paritarias mes a mes.
“Por el momento, no estamos en situación de conflicto, porque en el contexto complejo y problemático que vivimos en Argentina, nosotros tenemos pleno empleo y estabilidad porque somos parte de una industria que está creciendo y que está privilegiada por esta política económica”, afirmó.
El dirigente advirtió que el desarrollo de Vaca Muerta y el gas no convencional no debe quedar únicamente en manos privadas. “El Estado como representante del conjunto del país tiene que guiar y darle un contenido a eso en pos de una Argentina industrial y que genere materia prima con valor agregado. Si no lo hacemos, vamos a perder una oportunidad muy grande”.
El reclamo por viáticos y refrigerio
Uno de los puntos centrales de la agenda sindical es el reclamo por los viáticos y el reconocimiento de los mayores costos en transporte y alimentación.
“Hoy los viáticos de un día de trabajo están por encima de los $3.000 en promedio para cada trabajador, y las empresas no pueden estar ajenas a reconocer esto y a retribuirlo con un rubro que plantee la necesidad de recomponer este desfasaje”, explicó Blanco.
En esa línea, remarcó: “Hoy el transporte ha subido y las empresas deben reconocer la situación y retribuirlo, de lo contrario surgirán problemas”.
Tarifas y desigualdad
Blanco también cuestionó la política energética del actual gobierno nacional: “Lo que hizo el gobierno de Milei fue liberar todo, pero no desde una concepción libertaria, porque si lo fuese, permitiría que las paritarias se discutan libremente. El gobierno solamente favorece a un sector, que es el de los grandes grupos económicos”, sostuvo.
El titular de STIGAS insistió en que la política tarifaria debe contemplar la realidad social y no limitarse a la baja de subsidios. “Lo único que piensa este gobierno es cómo bajar los subsidios, y no importa de qué manera lo hace ni si es más desigual o no. No miran la industria, no piensan en el gas como vector de competitividad”.
Participación sindical y construcción colectiva
Blanco resaltó la importancia de la militancia sindical y de sumar a nuevos sectores de trabajadores. “Creo que tenemos que plantear de forma inteligente la posibilidad de que los compañeros tomen una actitud más comprometida y de mayor participación. Nada más, nuestro único objetivo es mejorar la calidad de vida de nuestros trabajadores y hoy tenemos que ser los impulsores de ese avance”, afirmó.
Además, planteó que los gremios deben abrir el diálogo con trabajadores cuentapropistas y precarizados: “Tenemos que pensar cómo generamos un diálogo, pero sin bajar línea, y cómo los integramos a ellos a una forma de organización que mejore sus condiciones de vida”.
Perspectiva política
Consultado por el escenario electoral, el dirigente fue claro: “El sindicato desde ya que va a apoyar a todas las posturas que vayan hacia un cambio de modelo económico. No puede ser que la política social y económica se piense solo desde los intereses de los grandes grupos económicos”.
Finalmente, dejó una reflexión sobre el rol del Estado: “Solo con el mensaje de que defendemos al Estado, no alcanza. Tenemos que comprender que ese mensaje no llega a muchas personas, porque muchas veces el Estado no llega o simplemente en algunas áreas no funciona”.
Temas a resolver
El testimonio de Pablo Blanco refleja la tensión entre el crecimiento del sector energético y las dificultades que enfrentan los trabajadores para sostener su poder adquisitivo. Con el trasfondo de Vaca Muerta como oportunidad estratégica para el país, el STIGAS plantea que la discusión no puede limitarse a la baja de subsidios ni a las ganancias de los grupos económicos, sino que debe incluir paritarias libres, tarifas justas y el reconocimiento de los gastos cotidianos en transporte y alimentación.
En un contexto donde el gas natural se consolida como un recurso clave para el desarrollo industrial, el reclamo sindical busca poner en el centro del debate la necesidad de políticas energéticas que fortalezcan la competitividad, sin perder de vista la equidad social y la defensa de los derechos laborales.