Para Hugo Yasky, el endeudamiento es “una problemática económica y social de carácter general”

El titular de la CTA de los Trabajadores cuestionó la no intervención del gobierno ante este drama, que crece de la mano de la baja de los ingresos. “Hay un agujero negro por el cual se están yendo los ingresos de millones de argentinos”, sostuvo el también diputado nacional.

Jueves, 20 de agosto de 2026 11:28

En la previa a la marcha de las tres centrales obreras para reclamar soluciones para los endeudados, el titular de la CTA de los Trabajadores Hugo Yasky advirtió sobre el crecimiento de este drama de los hogares argentinos y cuestionó las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. Según sostuvo, millones de familias destinan una parte creciente de sus ingresos “al pago de créditos e intereses, en detrimento del consumo y de la economía real”. Además, analizó los datos oficiales de las deudas, que se multiplican vinculadas a la baja de los ingresos.  

Hay un agujero negro por el cual se están yendo los ingresos de millones de argentinos: la deuda usuraria con los bancos y las billeteras virtuales. Un mecanismo que exprime hasta el último peso de quienes menos tienen”, afirmó Yasky en declaraciones periodísticas.  El dirigente señaló que casi seis millones de personas registran atrasos en el pago de sus deudas y rechazó el argumento oficial que presenta el endeudamiento como un problema exclusivamente individual. “Es un problema entre privados. Nadie les puso una pistola en la cabeza para que tomen deuda”, cuestionó, al referirse a la mirada que, según sostuvo, busca responsabilizar a los propios deudores.

Para Yasky, la magnitud del fenómeno demuestra que se trata de una problemática económica y social de carácter general. La cantidad de deudores, afirmó, se duplicó en apenas 24 meses. Además, citó informes del Banco Central según los cuales la morosidad de las familias alcanzó el 12,3 por ciento en los préstamos bancarios y se aproxima al 30 por ciento en las billeteras virtuales. Frente a este escenario, Yasky reclamó que el Congreso avance en el tratamiento de los distintos proyectos de ley destinados a atender la situación de las familias sobreendeudadas. El dirigente sostuvo que el Estado debe intervenir para evitar que el endeudamiento se transforme en un mecanismo permanente de transferencia de ingresos hacia el sistema financiero.

Deterioro

El deterioro también se refleja en los préstamos personales. De acuerdo con los datos mencionados por el dirigente, la morosidad pasó del 3,3 por ciento en octubre de 2024 al 14,9 por ciento en abril de 2026, mientras que las tarjetas de crédito irregulares se multiplicaron por siete durante el mismo período. Yasky sostuvo que el origen del problema no se encuentra en decisiones individuales de consumo, sino en la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. En ese sentido, vinculó el crecimiento del endeudamiento con las políticas económicas implementadas desde el comienzo de la gestión de Milei.

Según su análisis, la devaluación y el ajuste provocaron una fuerte caída de los ingresos de trabajadores, jubilados y sectores que reciben asistencia social. En ese contexto, afirmó, una parte importante de las familias recurrió al crédito para afrontar gastos corrientes. “En su inmensa mayoría, fue contraída para afrontar gastos corrientes. Para ser más claros: la gente se endeudó para comprar comida, acceder a medicamentos y pagar servicios”, sostuvo.

Desregulación

El dirigente también cuestionó la desregulación de las tasas de interés y consideró que durante el primer año de gestión el gobierno logró sostener parcialmente el consumo mediante un proceso de endeudamiento generalizado de los hogares. A su entender, la combinación entre caída de los ingresos, aumento de los gastos esenciales y condiciones financieras más gravosas generó un escenario en el que muchas familias quedaron atrapadas en una deuda que continúa creciendo por efecto de los intereses. “No es endeudamiento de lujo y no es que falta ‘educación financiera’”, afirmó Yasky, en referencia a las explicaciones que atribuyen el fenómeno a decisiones equivocadas de los consumidores.

Yasky también puso el foco en el impacto que tiene el endeudamiento sobre la actividad económica. Según señaló, el servicio de la deuda de los hogares representa el 24,1 por ciento de la masa salarial del país. “Una de cada cuatro horas de trabajo de los argentinos y las argentinas se destina, directamente, a pagar intereses al sistema financiero”, sostuvo. Para el dirigente, esos recursos dejan de circular en comercios y actividades vinculadas con el consumo cotidiano. “Todo ese dinero que las familias están destinando a los bancos, a Mercado Pago, a Ualá, a Tarjeta Naranja —dinero que, insistimos, supera por mucho lo que pidieron prestado— es plata que debería estar circulando en la economía real”, afirmó.

En ese sentido, contrastó la evolución del sector financiero con la de otras ramas de la economía. De acuerdo con los datos oficiales correspondientes al primer trimestre de 2026 citados por Yasky, la intermediación financiera registró un crecimiento interanual del 7,5 por ciento, mientras que la industria cayó 1,7 por ciento y el comercio retrocedió 0,3 por ciento. “¿Qué implica que crezca el sector financiero mientras caen el comercio, la industria y la construcción? Precisamente que una parte creciente del ingreso de las familias está dejando de sostener la economía real para afrontar deudas”, sostuvo. Para Yasky, la salida de fondo requiere recomponer salarios y jubilaciones para que los hogares puedan recuperar capacidad de consumo y ahorro sin depender del crédito de alto costo. “Es necesario recuperar políticas que permitan la recomposición de los salarios y jubilaciones de las familias para que vuelvan a tener ingresos suficientes para vivir, consumir y ahorrar sin depender del crédito usurario”, concluyó.