La fabricante de las sábanas Danubio, Cannon, Fiesta y Suplesa, Sueño Fueguino vive la pesadilla del industricidio libertario, ya que debió suspender a la totalidad de su personal, 70 trabajadores, por tres meses.
La crisis de la compañía ubicada en Río Grande, Tierra del Fuego, viene de arrastre, dado que, el año pasado, despidió a 35 trabajadores, más de un tercio de su plantel.
El argumento de ese entonces fue que tenía 25 camiones parados con 700 toneladas de mercadería que no podía ingresar al continente. Fue así que responsabilizó al Gobierno nacional de “vulnerar derechos adquiridos”.
Al respecto, la ministra de Trabajo y Empleo de la provincia de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, confirmó que "casi 70 trabajadores fueron suspendidos por tres meses en Sueño Fueguino”.
La funcionaria detalló que los empleados cobrarán el 70% del bruto, más el 100% de lo no remunerativo, lo hace que cobren el 90% del sueldo neto de bolsillo. Este acuerdo alcanzó a trabajadores de varios gremios, textiles y camioneros, entre otros.
“Impedidos de exportar”
La compañía, fundada en 1981, es una de las textiles más importantes, es la principal productora de ropa de cama del país, ya que tiene una cartera de importantes marcas y posee 450 puntos de venta.
Según BAE Negocios, su impulsor, Ohanes Bogiatzian, quien batalló para no perder los beneficios impositivos que desde hace 44 años tiene Tierra del Fuego.
En tanto, continúa con el cuestionamiento de ser excluida del régimen promocional de la Ley 19.640, lo que causó la la paralización total de la producción, los despidos y suspensiones
“Estamos impedidos de exportar y ya no hay dónde almacenar. Es imposible sostener el empleo", sostuvo hace unos meses, Raúl Paderne representante legal de la empresa fueguina.
Asimismo, en 2021, un decreto excluyó a las textiles de la prórroga de beneficios de la Ley 19.640. Además, aunque antes de las elecciones, se firmó el Decreto 594/23 con una prórroga acotada.
A propósito, el letrado mencionó que "se establecía un cupo de producción con los beneficios del régimen de promoción para vender en el continente y superado este techo, la mercadería debía entrar sin beneficios”.
No obstante, Sueño Fueguino decidió no adherir a esa normativa y presentó una acción judicial. Lamentablemente, con el cambio de gobierno nacional fue excluida del régimen promocional por estar litigando contra el Estado.
Aunque, en principio, una medida cautelar inicial -otorgada por la jueza Mariel Borruto- permitió seguir con las operaciones, luego fue revocada por la Cámara de Comodoro Rivadavia. Decisión que aún no está firme, dado que fue apelada. Dicho problema hizo que Sueño Fueguino tenga 30 camiones parados repletos de mercadería. Por eso, el acuerdo por las suspensiones es para que no tengan que despedir trabajadores y dar tiempo a que la Justicia resuelva.
“La empresa quedó fuera de la prórroga por no bajar el juicio contra el Gobierno nacional", confirmó la titular de la cartelera laboral.
Un sector en crisis
Castiglione afirmó que "teníamos 11 textiles y sólo nos quedan cuatro” e informó: “La última que cerró es la textil Blanco Nieve que despidió a todo su personal, 32 trabajadores y le pagó sólo el 50% de la indemnización porque considera que la falta de ventas es fuerza mayor. Que no haya ventas no es causa de fuerza mayor, es riesgo empresarial".
Además de Blanco Nieve, bajaron sus persianas Barpla y Textil Río Grande, entre otras. Parece que la crisis en la provincia más austral del mundo no tiene fin, al igual que gran parte del país, el industricidio avanza.