Tensión, reclamo y desalojo: la motosierra libertaria pasó por la CNEA y más de 300 trabajadores quedaron en la calle

Según ATE, se trata de “profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado con más de 10 años de antigüedad que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino”.

 

Miércoles, 01 de julio de 2026 07:22

El despido de cerca de un centenar trabajadores (los gremios estiman que podrían llegar a 170) de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) empañó la jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete de Ministros y provocó una toma pacífica y el posterior desalojo del organismo ubicado en Avenida del Libertador al 8200, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por parte de la Gendarmería Nacional. También se registraron protestas en Bariloche, provincia de Río Negro.

De esta manera, el presidente de la Nación, Javier Milei, por más que haya efectuado una especie de relanzamiento de su administración, no puede ocultar que su gobierno tiene como esencia la crueldad y la motosierra, ya que un número mayor al centenar de empleados recibió cartas documento y notificaciones de cesantías que anunciaban el cese definitivo de sus funciones. 

Con el objetivo de reprimir, el Ejecutivo mandó la Gendarmería Nacional para reprimir los reclamos de los trabajadores y que debió custodiar al titular de la CNEA, Martín Porro

A propósito, la Asociación Trabajadores del Estado tildó a los despidos como una “canallada” del Gobierno, al tiempo que advirtió que las desvinculaciones afectan a “profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado con más de 10 años de antigüedad que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino”.

Además, el gremio estatal sostuvo que se trata de un intento deliberado de desmantelar el organismo para facilitar su posterior privatización.

De esta manera, el Ejecutivo profundizó el ajuste con el despido de alrededor de un centenar de trabajadores cuyos contratos temporarios vencían este miércoles.

 La jornada estuvo marcada por momentos de máxima tensión en la sede central del organismo, sobre la avenida del Libertador al 8200 en el barrio porteño de Núñez, donde efectivos de Gendarmería Nacional desalojaron a los empleados que realizaban una protesta pacífica en defensa de sus puestos de trabajo. 

Las notificaciones de despido fueron enviadas por correo electrónico y mediante cartas documento, confirmando las advertencias que desde hacía días venían realizando los gremios sobre un ajuste que rondaría los 200 ceses dentro del organismo.

Mientras se concretaban las desvinculaciones en CABA, en el Centro Atómico Bariloche también se resolvió no renovar los contratos de unos 70 trabajadores. De ese modo, cerca de 170 empleados quedaron desafectados entre ambas sedes, sobre un universo de 340 contratados que se encontraban en situación de precariedad laboral. Ante la medida, ATE ocupó la sede central de la CNEA, mientras que en Bariloche convocó a una manifestación en el ingreso al Centro Atómico, ubicado sobre la avenida Bustillo.

Repercusiones 

Al respecto, la diputada nacional y ex presidenta de la CNEA, Adriana Serquis, consideró a la decisión como “arbitraria y sin fundamento” y responsabilizó a Porro y al secretario de Asuntos Nucleares, Federico Napoli, de avanzar con el vaciamiento del organismo. “Esto no se puede llevar a cabo deteriorando aún más la institución y expulsando a los profesionales que tanto invertimos en formar. Dejen de mentir”, afirmó.

Más tarde, recordó además que hace apenas un mes la Secretaría de Asuntos Nucleares había presentado los “Lineamientos de la Política Nuclear Argentina 2026”, un documento que plantea como objetivos fortalecer las exportaciones nucleares de alto valor agregado y preservar las capacidades tecnológicas del país. “Es imposible cumplir esas metas si al mismo tiempo se desmantela el principal organismo del sector”, sostuvo durante una reunión de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, donde la oposición también cuestionó los despidos.

Las cesantías se enmarcan en el plan de reducción del Estado impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Según los gremios, desde el inicio de la gestión ya se eliminaron más de 71.000 puestos de trabajo en el sector público, mientras que en la CNEA la planta de personal se redujo de 645 trabajadores a 272.