Balance del Día del Trabajador: crecen las agendas contrapuestas y hay temor a la fragmentación

Luego de los actos protagonizados por la CGT y el FreSU, entre otros, quedan expuestas las diferencias respecto de los espacios, pero todos afirman que no hay “clima de fractura”, como sucedió en los 90. Lejos de una formación como el MTA, apuntan a evitar una división “que debilite”.

Por Diego Lanese

Redactor de Data Gremial

Lunes, 04 de mayo de 2026 22:00

Con menos de un día de diferencia, dos multitudes recordaron el Día del Trabajador. Por un lado, la CGT marchó a Plazo de Mayo y criticó el modelo libertario, en momentos que la crisis laboral y social se extiende. Por otro lado, el plenario del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) reunió a miles de delegados de todo el país para discutir su agenda de confrontación. Si bien ambos espacios se mostraron contrarios al momento que se vive en el país, la dirigencia mostró diferencias, e incluso se criticaron abiertamente, en el marco de la interna del peronismo. La idea de enfrentar al gobierno de Javier Milei parece ser el denominador común, pero las formas no están claras. Y esto hace crecer la amenaza de la fragmentación.

El tema fue parte del debate que se fue dando este 1° de mayo, y es parte de la agenda de todos los espacios en el corto plazo. “Nunca más de aquí hacia el futuro, las y los trabajadores vamos a andar en tinieblas. Tenemos claro el programa, tenemos claro que es lo que tenemos que defender para nosotros, para nuestras familias y para nuestra Patria”, dijo en su discurso Abel Furlán, líder de la UOM y anfitrión del encuentro del FreSU, marcando que su agenda irá por canales diversos al de otros espacios, incluyendo la CGT, que estuvo en la presentación de Peronismo Federal.

Las diferentes posturas de las diversas tribus del mundo sindical quedaron expuestas en las conmemoraciones del Día del Trabajador. Pese a que la CGT fue en gran número a la Plaza de Mayo, fue blanco de objeciones por su postura en los últimos tiempos, en especial por la estrategia dialoguista contra la reforma laboral. Si bien el tono de los discursos de los integrantes del triunvirato fueron mucho más “picantes” que en otras ocasiones, la postura de la central obrera sigue en la picota, sobre todo porque el surgimiento del FreSU, integrado por diversos gremios que reportan a las tres centrales obreras, pone en evidencia la falta de confrontación.

Si bien todo el acto puede entenderse como una nueva postura, algunas cuestiones enojaron, sobre todo porque en los discursos no fueron nombrados ni Néstor ni Cristina Kirchner. Esto, que en circunstancias normales parece un detalle sin importancia, en momentos que la interna del peronismo se desenvuelve a cielo abierto fue toda una declaración, que tensa la relación del sector kirchnerista con los gremios más tradicionales.

En Azopardo creen que el “agua no llegará al río”, por más plenario de delegados que presente el FreSU. “Estamos en la misma página, resistiendo la reforma laboral, no vemos clima de ruptura”, le dijo a Data Gremial un dirigente cercano a la CGT. Respecto a cómo ven al frente que lideran los sindicatos combativos, hay tranquilidad sobre su impacto. “Está lejos de ser un MTA, le falta musculatura. Están planteando sus demandas, está bien, pero no quieren quebrar el movimiento obrero”, agregó otra fuente consultada.  La referencia al espacio que lidero entre otros Hugo Moyano, y que se opuso al apoyo de la central obrera al modelo menemista, parece lejana, ya que la cercanía de la dirigencia “oficial” con el gobierno de esos días era mucho mayor que la actual. Las posturas parecen distintas. Como afirma el documento del FreSU, “reafirmamos una convicción histórica: los sindicatos no somos un obstáculo para salir de la crisis. Somos, en cambio, una herramienta de defensa colectiva, de organización democrática y de transformación social”.

Articulación

En tanto, los discursos que se dieron en la UOM de Pilar se marcó la necesidad de enfrentar al modelo de Milei. Como se prometió, se habló de un programa consensuado, que pide por ejemplo un Salario Mínimo Vital y Móvil de 2.802.755 pesos para un trabajador sin cargas de familia. “Este frente tiene que generar músculo. Vamos a recorrer distintas provincias para fundar el FreSU en todo el país para que los trabajadores tengan un lugar donde expresarse. Eso nos va a permitir empezar a construir ese camino que necesitamos para desembocar en un plan de lucha y en una huelga para decir basta, porque los trabajadores somos los que generamos la riqueza de nuestro país”, dijo Furlán en la jornada del 1° de mayo.

Pero en algunos dirigentes, que estuvieron en el cónclave, la insistencia con tensar la situación puede terminar con una fractura. Si bien es impensada en Azopardo, en el FreSU hay alertas. “Hay que evitar la atomización, que haya mayor fragmentación, las dos CTA están en un proceso de unidad, no puede ser que la aparición de otro espacio detenga eso”, le dijo a Data Gremial otro dirigente, que prefirió el anonimato.

Las miradas apuntan a los dirigentes que promueven la agenda propia, y que sienten que hay cierto ánimo de algunos dirigentes de romper. “No es tiempo de criticar a la propia dirigencia, porque no nos lleva a nada”, agregaron. “Los compañeros vinieron a buscar una respuesta a la problemática que hoy tiene el movimiento obrero y se la van a llevar: este frente sindical se constituyó y se sigue fortaleciendo pensando en la lucha. Luchar contra este gobierno, contra las patronales y contra la burocracia sindical que nos quiera venir a frenar”, desafió el aceitero Daniel Yofra, poniendo en duda el clima de unidad.

Interna del peronismo

En tanto, como si no fuera poco el detalle provocador de no nombrar a los presidentes del kirchnerismo, los integrantes del triunvirato de la CGT fueron a Parque Norte al lanzamiento del Peronismo Federal, para agregar tensión interna. Con una fuerte presencia del movimiento obrero, la dirigencia cegetista planteó como prioridades la defensa del empleo, la recuperación del poder adquisitivo y la construcción de un programa productivo con inclusión.

Por la central obrera, estuvieron presentes Jorge Sola, Cristián Jerónimo, Andrés Rodríguez, Maia Volcovinsky y Pablo Flores. Jerónimo fijó el tono político del sector al reivindicar la identidad del espacio y la necesidad de rearticularlo: “Este gran encuentro federal es algo que necesita nuestro país: volver a encontrarnos en la casa de los trabajadores. Estos somos los sindicatos, esto es el peronismo. Esta es la identidad de la Argentina”.

Durante su intervención, el dirigente cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y describió un escenario de deterioro social: “Sabemos que estamos pasando por un proceso muy difícil, con un gobierno que no escucha y que aplica un programa económico que desprotege a jubilados, jóvenes y trabajadores, mientras cierran comercios y empresas todos los días”. Jerónimo también planteó la necesidad de reponer una agenda histórica del movimiento: “Tenemos que volver a reconstruir la felicidad y la esperanza de nuestro pueblo. Tenemos doctrina, tenemos identidad y tenemos historia. No podemos permitir que avasallen nuestros derechos”, y proyectó el horizonte electoral: “En 2027 vamos a volver a ser gobierno. El peronismo va a volver a conducir los destinos de la Argentina”.

En esa línea, el dirigente combinó una advertencia con una definición estratégica: “No estamos dispuestos a entregar un solo derecho. Vamos a resistir, pero la solución es política. Tenemos que construir una alternativa”. A su turno, Jorge Sola enfocó su exposición en la disputa de sentido dentro del electorado y la necesidad de reconstruir una propuesta convincente: “Es importante discutir ideas. No puede ser normal que los que menos tienen elijan opciones que no tengan como bandera la justicia social”.