En medio del proceso de quiebra con continuidad de explotación de SanCor Cooperativas Unidas Limitada (CUL), la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) informó que se realizó la primera reunión oficial con empresas interesadas en adquirir las unidades productivas y activos de la histórica firma láctea.
El encuentro tuvo lugar en la Casa Central de Sunchales y se desarrolló bajo la supervisión del juez Marcelo G. Gelcich, titular del Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, donde tramita el proceso judicial de la empresa.
Según detalló el gremio en un comunicado firmado por el secretario general Héctor “Etín” Ponce, participaron también la sindicatura encabezada por el doctor Pacheco Huber y la coadministradora Lucila Prono junto a sus respectivos equipos técnicos.
Desde ATILRA explicaron que durante la jornada se expuso a los potenciales oferentes “el estado de situación y de aproximación respecto del marco normativo” bajo el cual deberá desarrollarse la futura enajenación de los activos de la empresa.
Además, señalaron que el pliego licitatorio para avanzar con el proceso de venta “estaría listo en los próximos días”.
Empresas interesadas y expectativa por el futuro de SanCor
De acuerdo al comunicado difundido por el sindicato lechero, entre las firmas presentes en la reunión aparecieron algunos de los principales actores del sector alimenticio y agroindustrial.
Entre los interesados que participaron del encuentro figuran Savencia, Adecoagro, Punta del Agua S.A., Elcor S.A. y La Tarantela.
Asimismo, ATILRA informó que el empresario Gustavo Scaglione estuvo ausente con aviso, aunque adelantó la posibilidad de presentar “una propuesta integral con respaldo de socios del exterior”.
Desde el gremio destacaron que los interesados se mostraron “satisfechos por la información brindada” de cara a la elaboración de futuras ofertas para quedarse con distintas unidades productivas de la cooperativa.
El proceso judicial de SanCor atraviesa una etapa decisiva luego de años de crisis económica, conflictos financieros y dificultades productivas que derivaron en el deterioro de una de las empresas lácteas más emblemáticas del país.
En ese marco, la continuidad de la explotación y la preservación de las fuentes laborales aparecen como dos de los principales ejes de preocupación tanto para el gremio como para los trabajadores del sector.
La quiebra con continuidad busca precisamente sostener la actividad mientras avanza el proceso de búsqueda de inversores y eventuales compradores que permitan garantizar la operatividad de las plantas y evitar un cierre definitivo de las unidades productivas.