Tras años de reclamos, marchas y acciones judiciales, el Sindicato de Conductores de Taxis (SCT) de la Capital Federal logró lo que calificó como un “histórico triunfo”: el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires resolvió avanzar en la regulación de las aplicaciones de transporte de pasajeros que operaban sin controles ni exigencias equiparables a las del servicio de taxi.
En ese marco, la Secretaría de Transporte porteña aprobó una resolución que establece una serie de requisitos obligatorios para las plataformas digitales que intermedien servicios onerosos de pasajeros mediante aplicaciones móviles o plataformas web. La medida fue presentada este miércoles en una reunión encabezada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto al secretario general del SCT, José Ibarra, funcionarios y representantes de otras organizaciones de la actividad.
La resolución establece que las empresas deberán acreditar contrato constitutivo o estatuto social, domicilio especial en la Ciudad de Buenos Aires e inscripción ante la AGIP. Además, fija nuevas exigencias para conductores y vehículos que operen a través de plataformas como Uber, Didi o Cabify.
Entre los puntos centrales, las empresas deberán garantizar que quienes presten servicio posean licencia profesional categoría D1 —la misma que se exige para manejar taxis—, sean mayores de 21 años, cuenten con certificado de antecedentes penales renovable anualmente y sean titulares o estén autorizados para conducir el vehículo utilizado.
En cuanto a las unidades, la normativa obliga a contar con Verificación Técnica Vehicular (VTV) vigente para transporte de pasajeros y con un seguro específico para vehículos afectados a servicios por plataforma tecnológica, conforme a las disposiciones de la Superintendencia de Seguros de la Nación. La resolución también determina que las empresas serán responsables del cumplimiento de todos los requisitos y deberán mantener una base de datos actualizada de conductores y vehículos a disposición de la autoridad de aplicación.
Las plataformas tendrán 90 días para acreditar su constitución legal, domicilio e inscripción tributaria ante AGIP, mientras que dispondrán de 120 días para garantizar que sus conductores obtengan la licencia profesional D1.
“Durante más de 10 años usurparon el espacio público”
Tras el encuentro con Jorge Macri, José Ibarra destacó el avance conseguido luego de años de reclamos del sector.
“Venimos trabajando en un proyecto de ley que el año pasado no lo pudimos meter. Este año recibimos a Fran Lupia, presidente de la Comisión de Transporte. Después de eso hicimos una mesa de trabajo con el resto de las organizaciones productivas de la actividad, fuimos recibidos por la Comisión de Transporte de la Legislatura y hoy fuimos convocados por el jefe de Gobierno Jorge Macri, donde también estaban el resto de las aplicaciones y pudimos expresar todo el daño que hicieron durante más de 10 años, usurpando el espacio público, sin pagar un solo centavo”, sostuvo el dirigente.
Ibarra también remarcó la importancia de que las plataformas deban cumplir requisitos similares a los del taxi tradicional.
“Hemos sido claros y vemos con agrado que, después de tanta lucha, van a tener que sacar registro profesional, antecedentes y también he sido muy crítico al decir que deben tener un seguro de pasajero transportado. Por supuesto, es un deber del GCBA velar por los intereses y la seguridad de los ciudadanos”, afirmó.
Uno de los puntos donde el titular del SCT puso especial énfasis fue en el rechazo a la habilitación del transporte de pasajeros en moto.
“Hice mucho hincapié en que, bajo ningún punto de vista, vamos a aceptar transporte en moto-taxi. Eso genera una gran inseguridad para los ciudadanos que utilicen esa manera de transporte”, advirtió Ibarra
.
El dirigente sindical aclaró que la resolución anunciada por el Gobierno porteño representa apenas un primer paso y que el debate de fondo se dará en la Legislatura.
“Después de esta resolución momentánea viene el gran debate en la Legislatura, impulsado por el legislador Grillo y Fran Lupia. Ahí queremos que se trabaje fuertemente en el proyecto que presentamos desde la actividad”, concluyó.
El proyecto del SCT para equiparar las condiciones con las apps
Además de la resolución presentada por el Ejecutivo porteño, el Sindicato de Conductores de Taxis impulsa el mencionado proyecto de ley para modificar el Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad e incorporar un nuevo capítulo destinado a regular las plataformas digitales de transporte.
El anteproyecto propone crear el Título Decimoséptimo denominado “De los servicios de solicitud y despacho de servicios de transporte de pasajeros en automóviles requeridos en forma remota”, con el objetivo de obligar a las apps a operar bajo las mismas reglas que los taxis.
Entre los principales puntos, el texto establece que las plataformas deberán registrarse ante la autoridad competente del Gobierno porteño, informar datos societarios y domicilio fiscal en Argentina, acreditar el pago de impuestos y contribuciones nacionales y locales, cumplir exigencias de seguridad y revisiones técnicas vehiculares y garantizar que los conductores cuenten con licencia profesional, antecedentes penales y capacitación habilitante.
También obliga a las empresas a informar la nómina de vehículos y choferes activos, así como las tarifas y comisiones aplicadas, y fija criterios de protección de datos personales de los usuarios.
Con esta iniciativa, el gremio busca terminar con lo que considera una situación de competencia desigual y avanzar hacia un esquema de “igualdad de condiciones” entre taxis y plataformas digitales.
Tras el avance conseguido en la Ciudad de Buenos Aires, Ibarra anticipó que desde la Federación Nacional de Conductores de Taxis —que también conduce— impulsarán un proyecto de ley nacional para regular la actividad en todo el país.
“Vamos a trabajar para que ingrese al Congreso un proyecto de Ley Nacional madre para regular la actividad en todo el país, y que luego cada provincia avance en una legislación local de acuerdo a sus particularidades geográficas y demográficas”, adelantó.